El 2015 será un año crucial para la industria de las telecomunicaciones. Si bien en el 2013 se reformó la constitución para darle soporte constitucional a la nueva Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión del 2014 -con la que se eliminaron los grandes vicios del marco institucional anterior que al establecer competencias compartidas entre la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Comisión Federal de Telecomunicaciones y la Comisión Federal de Competencia, simplemente hacía el sistema inoperante en beneficio de los operadores preponderantes y en perjuicio de la competencia y el usuario-, el 2015 será el año del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). De su acción, omisión o simulación dependerá el cumplimiento de las promesas y expectativas aparejadas a la reforma en telecomunicaciones. Las leyes pueden ser buenas, pero si la autoridad encargada de ejecutarlas no lo hace o lo hace a medias, entonces todo el potencial de la reforma pasará a la historia como un simple petardo.

En el primer segundo del 2015 todos los operadores deberán dejar de cobrar larga distancia y no se valen cobros simulados de larga distancia bajo el nombre de servicio local. Un problema que enfrentarán los usuarios que tenían contratado a un operador para servicio local y otro para larga distancia, es que les seguirán llegando dos facturas con tarifas diferentes por servicio local. Por ejemplo, si usted es cliente de Telmex en el servicio local y estaba presuscrito con Alestra en larga distancia, por el simple hecho de marcar 01 en una llamada a Guadalajara, aunque formalmente sea la misma área de servicio local, no se cargará al paquete de llamadas locales a que tiene derecho, sino que Alestra se la cobrará, digamos, a 1 peso el minuto, pero como servicio local. Este tipo de sorpresitas son las que se va a llevar en su recibo de febrero gracias a la tibieza y quizá algo más de Luis Lucatero, jefe de la Unidad de Política Regulatoria del IFT, así es que aún no cante victoria, la larga distancia se acabó..... pero no.

Otro tema pendiente con la supuesta eliminación de la larga distancia es el de la interconexión con Telmex. Si ya no hay larga distancia y todo el país es una sola área de servicio local, entonces ya no hay interconexión de larga distancia y, por tanto, cualquier operador podría entregar cualquier tipo de llamada en un solo punto para que Telmex la termine en cualquier lugar del país sin cargo alguno. El problema es que el lenguaje utilizado por el IFT es tan confuso que esta obviedad no queda clara y, por supuesto, Telmex se va a oponer con todo a fin de incrementar los costos de operación de sus competidores. Una vez más, el mérito es de Luis Lucatero.

Hace un par de días, el IFT emitió la metodología para el cálculo de costos de interconexión y determinó las tarifas con las que resolvería eventuales desacuerdos al respecto. Aunque un análisis profundo resulta obligatorio y para ello requerimos más tiempo, en principio salta a la vista la tarifa de interconexión por originación de tráfico que Telmex tiene derecho a cobrar. Esta tarifa nació con la modalidad El que llama paga en 1998 y siempre fue un cobro de lo indebido. En teoría, Telmex se quedaba con una tercera parte del costo de una llamada a celular por el servicio que nos prestaba de facturarnos y cobrarnos a nosotros mismos. Evidentemente nunca contratamos ese servicio. Ahora, con la bendición, una vez más, del infiltrado de Telmex en el IFT, Luis Lucatero, aquella tendrá el derecho de cobrarnos una tarifa por originación de llamada, a pesar de que cada llamada que hacemos se nos cobra como una llamada local, independientemente del costo de la modalidad El que llama paga .

Como puede ver, el 2015 no pinta fácil y hay varios duendes en el IFT que aprovechan la apretada agenda de los comisionados para imponer sus intereses y los de que aquellos que los patrocinan. De otra manera, no se explican tantos favores.