Pocos pueden argumentar que una licitación de espectro 2.5 GHz acelerará el despliegue de LTE que en su primera fase se caracteriza por la instalación de redes de su Generación 8.

El tema de moda para el sector de telecomunicaciones continúa siendo el rescate de la banda 2.5 GHz por parte del gobierno mexicano y la fuerte oposición a esta medida por parte de MVS. El debate generado por esta decisión que ha sido candente, ha logrado opacar noticias que en otro momento habrían sido primera plana de la sección de negocios de más de un periódico.

Las declaraciones muchas veces no distan mucho de las utilizadas anteriormente en el país. Por ejemplo, con algunos actores explican la decisión de la SCT como producto de la improvisación del gobierno y a la falta de una política pública nacional dirigida a impulsar el desarrollo del sector. El mismo argumento utilizado para definir otras dolencias del sector de telecomunicaciones. Por otro lado, se han observado eventos curiosos: la aparición de un cero traicionero a la izquierda de donde debería estar, que desgraciadamente redujo a una décima parte de las ofertas que recibe la SCT por el espectro en 2.5 GHz o la declaración de MVS, que estaba considerando acusar al gobierno mexicano frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Sin entrar en temas políticos, es bastante claro que el objetivo que tiene el gobierno es recuperar el espectro en la banda de 2.5 GHz (que siempre ha sido propiedad del Estado), modificar los términos que definen su utilización, concesionarlo por medio de un proceso de subasta y que los ganadores inviertan en el despliegue y lanzamiento de LTE. Sin embargo, considerando la importancia de LTE en el futuro de 2.5 GHz sorprende la poca discusión sobre qué es y qué ofrece esta tecnología.

Como ya expliqué en este mismo espacio el pasado 26 de julio el principal beneficio que a corto plazo brindará LTE, sobre todo en un mercado como México, es incrementar la presión competitiva en los operadores tradicionales de servicios de banda ancha. Aun cuando las ofertas mínimas de velocidades de banda ancha que se ofrecen localmente son superiores a las que se observan en la gran mayoría de los mercados de la región, la llegada de conexiones de LTE que prometan al menos 10 mbps (para ser ultraconservadores) forzará a los proveedores de cable módem/DSL a reducir sus tarifas e incrementar las velocidades de transmisión para, de esta forma, no trasladar a los servicios de Internet el fenómeno de substitución fijo-móvil que erosiona la base de usuarios de telefonía fija .

Pocos pueden argumentar que una licitación de espectro 2.5 GHz acelerará el despliegue de LTE que en su primera fase se caracteriza por la instalación de redes de su Generación 8 que permita velocidades de transmisión de hasta 42 mbps. Es importante entender las diferencias entre las distintas generaciones de LTE: por un lado, los picos en velocidades de transmisión de datos que posee esta tecnología y, por otro, las economías de escala reales con las que cuenta al momento de contabilizar la variedad de dispositivos disponibles.

Este último punto es sumamente importante, pues como parte de la discusión de las últimas semanas en México se han observado planteamientos donde el LTE que se despliega en 2.5 GHz resulta más rápido que el que se ve en otras bandas. Hay que ser cuidadoso y no otorgar a la banda de espectro cualidades que no posee, especialmente si el número de dispositivos que hay en el mercado no pueden ofrecer las velocidades pico de la nueva generación tecnológica: si el módem USB que se utiliza en una red LTE de generación 9 o 10 (considerando que sean compatibles con generaciones anteriores) sólo puede transmitir como máximo 42 mbps, no es posible que ofrezca 100 mbps o 1 gbps.

Considero que la pugna por la banda de 2.5 GHz está lejos de concluir, por lo que me gustaría leer respuestas a estas preguntas:

¿cuánto espectro realmente necesita MVS para implementar su modelo wholesale, no es suficiente 40 MHz o 60 MHz? ¿Se habla de licitar espectro pero cuando de eliminar/incrementar topes de espectro? ¿Por qué 2.5 GHz no es la mejor banda para LTE y sólo es complemento de 700 MHz? ¿Confusión por mejor propagación de onda de 700 MHz? ¿Confusión en economías de escala de ambas bandas? ¿Cuándo se hablará de los consumidores?

Como punto final cabe mencionar que a julio del 2012, 25% de los dispositivos LTE existentes trabajaba en la banda 700 MHz, mientras que 23.8% en la de 2.5 GHz. La banda que utilizará Telcel para LTE en solo cuenta con 10% de los dispositivos fabricados en esta tecnología.

*Jose F. Otero es presidente de Signals Telecom Group.

Twitter: @Jose_F_Otero