Ayer tuvimos una lluvia de nuevos indicadores que confirman lo opuesto a lo que el presidente López Obrador ha venido sosteniendo en los 18 meses de su gestión, y particularmente en las semanas recientes: seguimos en trayectoria descendente. Por un lado, Inegi dio a conocer los resultados de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), que levantó alternativamente a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, ante la imposibilidad realizar esta por ser presencial. Los resultados son reveladores. La tasa de desocupación se incrementó de 2.9% en marzo a 4.7% en abril; dato relativamente engañoso, pues no incorpora al total de personas que se quedaron sin empleo, pero que ante las circunstancias sanitarias de plano optaron por no iniciar la búsqueda de uno nuevo. Según la ETOE, en abril había 32.4 millones de trabajadores subordinados y remunerados, ¡6.4 millones de personas menos que en marzo!.

Otro dato que difundió ayer 1 de junio, Inegi es el relativo al Indicador de Pedidos Manufactureros, que nos permite tener una idea sobre las expectativas y la percepción que los directivos de empresas tienen sobre el comportamiento del sector manufacturero en México. Pues bien, en mayo se ubicó en 39.4 puntos, el valor más bajo desde enero del 2004 cuando empezó a publicarse. Para que se den una idea, durante la crisis del 2008-2009, solo llegó a bajar hasta 46.2 puntos. Los valores de este índice por debajo de 50 puntos indican que la economía está en zona de contracción.

Para rematar, la encuesta del Banco de México entre especialistas en economía del sector privado correspondiente a mayo, arrojó que la expectativa de crecimiento del PIB para 2020 se actualizó, de -7.27% estimado en abril, a -8.16%; y para 2021, la expectativa se mantiene en un magro crecimiento de 2.51 por ciento. Así que las cosas no iban bien, no van nada bien, y no pintan para mejorar muy pronto.

La gran apuesta de Izzi

El lanzamiento del servicio Izzi móvil, es una gran apuesta en momentos complicados para millones de hogares, pero muestra nuevamente que la creatividad para armar productos simples a precios muy atractivos es una fortaleza de este operador. El paquete de datos, llamadas y SMS ilimitados por 250 pesos al mes que introdujo ayer 1 de junio, es un producto que en este momento no tiene rival en el mercado mexicano. Lo que representa una caída significativa en los precios del acceso a Internet móvil en nuestro país, un objetivo central de la reforma de telecomunicaciones del 2013.

Fue en esa reforma que se dispuso la creación de una red compartida mayorista, la que está desplegando y operando Altán, bajo la figura de asociación público privada entre el gobierno federal y un grupo de inversionistas. En el 2013, cuando SCT promovía las bondades de este proyecto, señalaba que con la ayuda de este para promover la competencia, el precio del Gigabyte al público se ubicaría en 1.91 dólares en el 2023. Al tipo de cambio eso es alrededor de 43 pesos por Gigabyte. Pues bien, con el paquete de Izzi móvil, el precio por Gigabyte se ubica en alrededor de 10 pesos, lo que representa 77% menos que el precio que SCT preveía para el 2023. Así que el lanzamiento del servicio móvil de Izzi es en sí mismo una gran opción para los usuarios y confirma las expectativas que los promotores de la red compartida tenían alrededor de ésta como vehículo para promover la competencia en México.

*El autor es economista.

Gerardo Flores Ramírez

Experto en telecomunicaciones

Ímpetu Económico