La gran mayoría de categorías de fondos de inversión ha terminado este primer trimestre del 2012 en positivo. Algunas incluso, como las de renta variable de Chile, han conseguido anotarse ganancias de dos dígitos.

Los fondos de renta fija tampoco se han comportado mal. Pero la pregunta que se hace el inversionista en estos momentos es: ¿y ahora qué? ¿Conviene incrementar la exposición a aquellas categorías de fondos que se han comportado bien desde principio de año o, al contrario, es momento de rebajar el peso de la renta variable teniendo en cuenta que las bolsas de valores han vivido un trimestre francamente positivo?

Lo mejor, a nuestro juicio, es realizar un chequeo regular a su cartera (aprovechando, por ejemplo, que hemos cumplido el primer trimestre del año) y con base a ese chequeo realizar los cambios pertinentes. Las preguntas que debería contestar son:

1 ¿Su cartera está en línea con sus objetivos?

Con las fuertes alzas que han experimentado los mercados en el trimestre (por no decir en estos últimos años, la renta variable estadounidense está prácticamente en máximos de estos últimos cuatro años) es posible que su cartera se haya alejado de los objetivos iniciales.

Si el peso actual en renta variable está unos puntos por encima de su objetivo, no hay ninguna urgencia en cambiar su cartera. Pero si se encuentra 5 o 10% por encima del peso que tenía pensado, entonces es el momento de reequilibrar su cartera traspasando sus participaciones.

Ahora bien, si decide traspasar parte de su dinero de renta variable a renta fija hay que tener en cuenta que existe el riesgo de que los réditos experimenten alzas y eso afecte negativamente a los fondos de esta categoría. Tampoco se debe realizar el cambio de golpe. Podría ser una buena estrategia efectuar ese rebalanceo de forma gradual.

2 ¿Qué tan vulnerable es la parte de renta fija de su cartera?

Al analizar su cartera de fondos o Exchange Traded Funds, mejor conocidos ETFs, no sólo debe uno mirar el peso de cada uno de los activos dentro de ella sino también la naturaleza de esos activos. Por ejemplo, en el caso de los fondos de renta fija, debe valorar la vulnerabilidad que puedan tener a un posible repunte en las tasas de interés.

3 ¿Está su cartera suficientemente protegida contra la inflación?

Aunque, por el momento, la inflación no es un peligro inminente, pensamos que cualquier cartera debe incluir algún tipo de activo que la proteja de una subida repentina del coste de la vida.

Para aquellos inversionistas que tengan un perfil más agresivo, las acciones ofrecen una buena protección contra la inflación. Para los más defensivos, los fondos de bonos ligados a la inflación constituyen una buena opción (aunque no están exentos del riesgo relativo a los réditos).

4 ¿Qué rentabilidad consiguió?

Como no, debe controlar la rentabilidad que está obteniendo su cartera. Para ello, es necesario comparar los resultados contra un benchmark o índice adecuado. Puede ayudarse de las rentabilidades que publicamos para los principales índices de mercado o medias de categorías.

* Fernando Luque es editor de Morningstar publica artículos en Inversión, Economía del ABC y el diario Negocio en España. [email protected]