La Procuraduría General de la República (PGR) cuenta con la información biométrica para la identificación de 120 de los 176 cadáveres que han sido encontrados en San Fernando, Tamaulipas, en 36 fosas clandestinas; sin embargo, hasta el momento, ninguno de los cuerpos ha sido identificado y reclamado por sus familiares.

La PGR, a través de la Dirección General de Servicios Periciales, ya realizó todas las pruebas biométricas a los 120 cadáveres que recibió para apoyar la identificación de los cadáveres cuyos primeros hallazgos se realizaron el pasado 2 de abril en el ejido La Joya del municipio de San Fernando.

El vocero de la institución, Ricardo Nájera Herrera, informó que del total de los cuerpos que fueron trasladados al Distrito Federal para su estudio, ninguno ha sido identificado, reclamado ni entregado a sus familiares, debido a que no han llegado muestras o indicios que lleven a la identificación.

Recordó que tan sólo del estado de Guanajuato, por lo menos 40 familias han enviado muestras diversas o indicios que pudieran ayudar a la identificación, por contar con familiares desaparecidos, mientras que de Querétaro otras 30 muestras son analizadas y de Michoacán la PGR tiene un número similar de peticiones de identificación.

En ese sentido, dijo que para conocer la identidad de los cadáveres se han practicado estudios maxilofaciales, de ADN, de huellas dactilares y fotografías, entre otros; sin embargo, lo más fácil sería contar con huellas dactilares provenientes de la Cartilla del Servicio Militar Nacional, de credenciales del IFE, pasaporte o licencia de conducir de las víctimas.

ARRAIGAN A 74 PERSONAS

Por otra parte, hasta la fecha el Ministerio Público de la Federación ha logrado obtener de jueces federales orden de arraigo en contra de 74 personas que podrían tener algún nivel de responsabilidad en los delitos que podrían configurarse como homicidio calificado, secuestro, inhumación clandestina y extorsión, entre otros.

Nájera Herrera dijo que las investigaciones del caso aún continúan para determinar los niveles de responsabilidad de cada una de las personas sujetas a indagatoria, pues aún no se determina con claridad cuál es el móvil que pudieron tener los autores del crimen masivo para asesinar a por lo menos 176 personas.

A través de las procuradurías estatales, las personas que tienen familiares desaparecidos y que podrían estar entre las víctimas encontradas en Tamaulipas, han aportado muestras de ADN, documentos y algunas otras pruebas que podrían servir para determinar la identidad de las personas, pues también se han dado listas de la ropa y pertenencias que llevaban para contar con mayores elementos.

Recordó que en un principio, cuando la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas concentró los primeros cadáveres en la ciudad fronteriza de Matamoros, se logró la identificación de dos cuerpos, uno de ellos presuntamente de origen guatemalteco y otro mexicano, pero hasta el momento se desconoce la identidad de los restantes.

En cuanto a los 72 cadáveres que se encontraron en agosto de 2010 en ese mismo municipio de Tamaulipas, en su mayoría inmigrantes, el funcionario recordó que hasta el momento solamente faltan 14 cuerpos por identificar, mientras que el resto ya fueron entregados a los gobiernos de los países de procedencia.

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