Funcionarios de la cancillería, PGR y Seguridad Pública hicieron público un informe sobre tortura que se había mantenido en secreto casi un año, en el cual la Organización de las Naciones Unidas hace 122 recomendaciones y da testimonio de la situación, en algunos casos graves, de este flagelo en el país.

Agilizar la aplicación de las modificaciones contempladas en la última reforma penal, desaparecer la figura del arraigo, evitar el exhibir públicamente en medios de comunicación a detenidos que aún no han sido condenados, revisar y actualizar todos los programas y cursos de capacitación policial y evitar la criminalización de la pobreza, son algunas de estas recomendaciones que hizo el organismo a los gobiernos locales, estatales y federal.

Lo mantienen en lo oscurito

El informe fue entregado en junio del 2009 a la Secretaría de Relaciones Exteriores y no lo hizo público como lo solicita la primera recomendación del documento.

En línea con su política de transparencia y de conformidad con el artículo 16 del OPCAT (Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura), el SPT (Subcomité para la Prevención de la Tortura) a México que declare público el presente informe (...) lo cual será sin duda un mecanismo adicional para prevenir la tortura y los malos tratos .

No obstante, no sólo omitió la recomendación, sino que intentó reservarlo por 12 años, alegando, a través de la Dirección General de Derechos Humanos de la SRE, que fue entregado al Estado con carácter de confidencial. Este argumento fue rechazado en marzo de este año por el Instituto Federal de Acceso a la Información, y ordenó a la dependencia hacerlo público.

Recorrido sorpresa

El documento fue elaborado tras la visita de los integrantes del SPT a nuestro país del 27 de agosto al 12 de septiembre del 2008, en la cual realizó visita sorpresa a 17 centros de detención; 12 recintos policiales y judiciales con separos, una prisión militar, dos centros para menores infractores y dos hospitales siquiátricos, ubicados en el DF, el Estado de México, Jalisco, Nuevo León y Oaxaca, y de instancias federales.

En su visita, los representantes de la Organziación de Naciones Unidas pudieron documentar hechos como la utilización de un bate de beisbol para torturar a prisioneros en el Separo Municipal de Alamey, Monterrey; constataron situaciones de autogobierno , gobierno compartido o falta de control en centros penitenciarios; y atestiguaron el sobrecupo en casi 200% de reclusorios como el de Oriente en la Ciudad de México.

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