Enfrentamientos entre reclusos en una prisión de Sinaloa dejaron al menos 28 reos muertos y tres agentes heridos, informaron autoridades estatales.

La secretaria de Seguridad Pública de Sinaloa, Josefina García Ruiz, dijo en entrevista de radio que las primeras 17 muertes ocurrieron cuando un grupo de internos irrumpió en una zona aislada de la prisión de la localidad de Mazatlán, donde había 18 reos procesados por narcotráfico y homicidio.

El grupo de agresores utilizó pistolas para primero someter a un custodio y dos policías estatales, que resultaron heridos; luego arremetieron contra los ocho reos, de los cuales 17 murieron y uno más quedó lesionado.

García dijo que otros tres internos del grupo de agresores también murieron, por lo que el número total de fallecidos ascendió a 20.

Sin embargo, horas después se reportaron al menos otras dos riñas que dejaron a otros ocho reos muertos, todos por heridas con armas blancas, que provocaron la muerte a 11 presos.

Siguen las investigaciones

La portavoz de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, Ángeles Moreno, dijo que las autoridades aún investigan las razones de las riñas y que se puso en marcha una operación para tomar el control total del penal, que alberga a poco más de 1,600 reos.

Según medios locales, las primeras 17 víctimas eran presuntos integrantes de la organización de Los Zetas, ligados al Cártel del Golfo y adversarios del Cártel de Sinaloa, pero la funcionaria evitó decir a qué grupo del narcotráfico pertenecían.

Muchos de los narcotraficantes más poderosos de México son originarios de Sinaloa.

La funcionaria dijo que los reos por delitos de narcotráfico habían comenzado a llegar al penal en el 2008; se decidió ponerlos en un módulo distinto por tratarse de sospechosos de crímenes federales y ser considerados de alta peligrosidad.