Un sacerdote católico de Guerrero fue raptado por hombres armados esta semana, lo que motivó que este miércoles unos 300 religiosos efectuarán una marcha en esa zona, informó un miembro de la jerarquía católica de este país.

Hombres armados ingresaron el lunes al seminario del municipio de Pungarabato, y se llevaron al sacerdote Gregorio López Gorostieta, uno de los maestros de esa escuela de formación de sacerdotes, reportó a la AFP un integrante de la Iglesia católica mexicana que pidió el anonimato.

La mañana de este miércoles, unas 300 personas, entre ellos decenas de sacerdotes de la Diócesis de Ciudad Altamirano - que administra el seminario donde impartía clases el cura secuestrado - marcharon por la principal avenida de Pungarabato hasta la Catedral local para exigir la presentación con vida del sacerdote.

El contingente fue encabezado por el obispo de la Diócesis de Ciudad Altamirano, Maximino Martínez Miranda y el presidente municipal de Pungarabato, Reynol Rodríguez, quienes pidieron con vehemencia a los captores respetar la vida de Gorostieta.

No es la primera vez que el sector religioso sufre los embates de la violencia que azota a este país desde que se militarizó la guerra contra narcotraficantes en 2006, con un saldo hasta el momento de unos 100,000 muertos y desaparecidos.

En el mismo estado de Guerrero, el 30 de abril pasado un comando secuestró y asesinó al sacerdote ugandés John Ssenyondo, y sus restos fueron encontrados en noviembre en una fosa clandestina, junto con otros 12 cadáveres, en la comunidad serrana de Ocotitlán.

mrc