El secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, aseguró a senadores del PRI que la reforma aprobada para regular las tareas de seguridad que realiza el Ejército, no acabarán con el crimen organizado.

Consideró que el Ejército no podrá por sí mismo frenar la ola de criminalidad, pues es necesaria la depuración de las instituciones de seguridad, un freno desde las aduanas al tráfico de armas, la aplicación de la ley de extinción de dominio y el avance en contra del lavado de dinero.

Legisladores del PRI se reunieron con Galván la semana pasada durante el proceso de negociación que se llevó a cabo en el Senado para la aprobación de las reformas a la Ley de Seguridad Nacional.

De acuerdo con legisladores consultados, el general Galván aseguró que dichas reformas no abatirán el crimen organizado, aunque sí serán un elemento de defensa jurídica para que los elementos de las fuerzas castrenses no puedan ser acusados injustamente durante el próximo sexenio por actos irregulares.

De acuerdo con el relato, el titular de la Sedena nunca manifestó su rechazo con la reforma, pues incluso participó en la elaboración del dictamen y reconoció los argumentos ofrecidos por los senadores priístas, en el sentido de que será inevitable que el Estado acate la resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para que los militares sean juzgados en tribunales civiles cuando cometan delitos del fuero común.

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