Los 188 cadáveres desenterrados en el último mes en la ciudad mexicana de Durango serían víctimas del crimen organizado y entre ellos hay secuestrados y policías, dijo el miércoles el gobierno estatal.

Los investigadores sospechan que la mayoría de las víctimas eran miembros de grupos del crimen organizado asesinados en ajustes de cuentas pero también habría secuestrados por los que no se pagó rescate o personas por las que sí se pagó, pero que no fueron devueltas, dijo el gobernador del estado de Durango, Jorge Herrera, a la radio MVS.

También existe la posibilidad de que se encuentren "policías que han sido ejecutados y no sabemos de ellos", añadió.

Hasta ahora las autoridades únicamente habían apuntado la posibilidad de que las víctimas, de las cuales no se ha identificado a ninguna, hayan sido asesinadas por el crimen organizado.

El Ejército mexicano, a cargo de las excavaciones en las fosas clandestinas, localizó en las últimas horas ocho cuerpos más en Durango, informó este miércoles en un comunicado la Fiscalía General del Estado.

Con estos hallazgos suman 188 los cadáveres desenterrados desde el 11 de abril en cinco fosas localizadas en distintos puntos de la ciudad de Durango, capital estatal, con unos 580.000 habitantes. Del total de cuerpos hallados, al menos 12 corresponden a mujeres.

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