La policía estadounidense dijo el miércoles que incautó un arsenal de rifles de asalto que presuntamente tenían como destino las manos de los sicarios de los poderosos cárteles de la droga en México.

Gracias a una denuncia anónima, la policía de Laredo, Texas, logró localizar el sábado el cargamento que iba oculto en una camioneta, en la que viajaban dos personas que quedaron bajo arresto.

"Es uno de los casos más grandes que hemos visto en la historia de esta ciudad, es un golpe tremendo al narcotráfico", dijo el miércoles a periodistas Alberto Escobedo, policía de Laredo, que hace frontera con Nuevo Laredo en México.

Los policías encontraron 174 rifles de asalto AK-47, más de 200 cargadores de alta capacidad, bayonetas y unas 10,000 balas.

La violencia de los cárteles de la droga, que luchan entre sí y contra las fuerzas de seguridad, ha dejado casi 23,000 muertos desde diciembre del 2006, cuando asumió el presidente Felipe Calderón y lanzó una campaña militar para combatirlos.

Calderón ha recibido el apoyo en su cruzada contra el narcotráfico por parte del presidente estadounidense Barack Obama, quien se ha comprometido a reforzar la seguridad en su país para evitar el tráfico de dinero y armas que terminan en manos de los cárteles.