La posible participación del hermano de Raúl El Negro Sabori Cisneros, integrante de la Federación de Sinaloa en un tiroteo ocurrido en Puerto Peñasco, Sonora, el 19 de julio puede evidenciar que otro grupo criminal está siendo un reto no visto para la Federación, consideró la consultoría Stratfor.

Durante las últimas dos semanas se ha producido una lucha continua entre dos cárteles de drogas que compiten en Puerto Peñasco, de acuerdo con testigos citados por Stratfor. Los tiroteos en esta ciudad son a ratos y ello puede atribuírsele a que la Federación de Sinaloa tiene el control, el cual fue adquirido para empujar a la organización de los Beltrán Leyva al norte del estado de Sonora durante el 2010.

Puerto Peñasco sirve a la Federación de Sinaloa como un punto de parada en las rutas de tráfico de drogas y como un puerto para los narcotraficantes que navegan por el Golfo de California.

La consultoría destaca que a menudo las organizaciones pequeñas y los criminales locales son empleados para el transporte de los estupefacientes a través de la frontera. Estos grupos tienden a ser más violentos entre sí, pero estas diferencias no implican necesariamente a la Federación.

Stratfor considera que es poco probable que un grupo más pequeño ponga en entredicho a la Federación sin el apoyo de una célula más grande como Los Zetas o un grupo escindido de los Beltrán Leyva.

Aun si el incidente del 19 de julio representa parte de una guerra entre cárteles en lugar de ser una disputa eventual, pero probablemente el nivel de violencia no será de las mismas dimensiones que las otras luchas entre las células criminales a lo largo del país.

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