El presidente Felipe Calderón dio a conocer ayer en Estados Unidos que el secuestro de Diego Fernández de Cevallos no tiene que ver con el crimen organizado, como se había manejado.

En una entrevista con CNN, el Mandatario dijo de la desaparción del exsenador, ocurrida la noche del viernes pasado, no hay evidencia de que esta investigación esté vinculada con el crimen organizado... de acuerdo con la investigación no tenemos evidencia .

En tanto, en México, la PGR se negó a hacer algún comentario con respecto a la petición legislativa de que ejercite la facultad de atracción sobre el caso Diego y que sea la esfera federal quien asuma las riendas de la indagatoria y no la Procuraduría General de Justicia del Estado de Querétaro (PGJE).

Ricardo Nájera, vocero de la PGR, comentó a El Economista que el estatus de desaparecido permanece y no hay ninguna evidencia o acto que pueda, hasta el momento, variar la decisión de no divulgar nada hasta que se tengan resultados y las darán de manera conjunta la PGR y PGJE.

En tanto, Isabel Miranda de Wallace, cuyo hijo murió a manos de sus secuestradores, lamentó que el caso del Jefe Diego haya dejado de manifiesto que existen mexicanos de primera y de segunda. Vale lo mismo la vida de un trabajador que la de un exsenador, están relegando al ciudadano común, dijo.

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