Texto: Juan Manuel Ramírez / El Economista

Dice Guillermo Vázquez padre que la mejor virtud de su hijo, Memo Vázquez Jr., director técnico de Pumas, es que sabe escuchar . Sus jugadores afirman que lo que sobresale de su entrenador, quien ayer ganó su primer título como DT, es la mezcla de paciencia, disciplina y exigencia.

Luego de una fugaz presentación como máximo responsable auriazul en el Clausura 2006, incursión en la que logro dos victorias, dos empates y una derrota en cinco juegos, Vázquez fue distinguido y protegido por Ricardo Ferretti, quien a su llegada, también en el 2006, aceptó dirigir al primer equipo con la condición de que Vázquez fuera su auxiliar.

Ése fue el impulso y la confianza que necesitaba Memo, quien jugó de 1984 a 1999 (del 84 al 90) con los Pumas, para comenzar su proceso de aprendizaje en el banquillo. En aquellos años, Memo era la pareja perfecta en esa zona del campo junto con Alberto García Aspe.

Memo no pudo ser campeón con el Pumas de Miguel Mejía Barón en la temporada 90-91, ya que ese año comenzó su transitar por otros equipos como Tecos, Monterrey, la UAG por segunda vez, Toros Neza, con ese grupo de jugadores que dirigió Enrique Meza, Atlas, nuevamente Neza y al final terminó su carrera en el Pachuca.

Vázquez tuvo la confianza de su directiva para hacerse cargo del equipo en el Apertura 2010, su primer Torneo; en él llegó a semifinales y ahora, en el Clausura 2011, ganó el título. Confiaron en mí y eso me deja conforme , declaró Vázquez al finalizar el partido y agradecer el gran apoyo recibido por la directiva, jugadores y afición. Él también respondió a esa confianza. Con menos de 50 partidos dirigidos en Primera División, Memo Vázquez convirtió en campeones a los Pumas a los que les entregó su séptimo título. El ahora técnico campeón del futbol mexicano suma 49 juegos al frente de los auriazules, con 23 triunfos, 14 empates y 12 derrotas para 56% de productividad.

El trabajo de Vázquez, que respaldó el título del Clausura 2009 conseguido por Ferretti, no podría entenderse sin el apoyo de Alejandro Pérez y Ricardo Gómez, quienes se integraron al primer equipo como auxiliar técnico y preparador físico, respectivamente.