El sicario de Guerreros Unidos, Felipe Rodríguez El Cepillo, principal autor material hasta ahora del asesinato y calcinación de los 43 normalistas de Ayotzinapa, confesaba ser delincuente; relataba sus enfrentamientos y haber estado a punto de ser asesinado.

A través de Facebook, el sicario mostraba su gusto por los gallos de pelea, el alcohol y los enervantes. Presumió su boda y el nacimiento de su hijo. Incluso utilizaba Facebook para recibir reportes sobre la situación de las plazas de Guerreros Unidos a su mando en Cocula.

Con una pésima estructura gramatical y mala ortografía relataba su modo de vida criminal: Cara ala muerte cuando yegaron (llegaron) las balas no era albertensia (advertencia) ni considensia (coincidencia) era la muerte en mi cara tiempo que en vida (sic) .

El llamado Cepillo, a quien sus seguidores en la red social también identificaban como El Terco, también se confesaba después de sus enfrentamientos armados: Volví anaser hoy que suerte tengo y mi virjensita que me cuida (sic).

La cuenta de El Terco en Facebook está activa con el nombre de Felipe Rodríguez Salgado. No tiene foto de perfil, aunque algunas imágenes que subió se pueden observar. El 1 de septiembre, 25 días antes del ataque contra los normalistas, El Cepillo hizo sus últimas tres publicaciones en la red social. En la primera publicó: Unos ban otros mueren y yo sigo igual al millón ; en la segunda: La lealtad se premia y la traiscion se paga con la vida , y en un tercera: Soy como yo quiero porque soy unico en esta vida y jamas canbiare siempre al millón (sic). Las fotografías que subió a su cuenta coinciden con la persona que la PGR presentó en un video el 16 de enero, cuando fue presentado en la SEIDO.

Tras su detención, El Cepillo fue considerado por la PGR como pieza clave para llegar a la verdad histórica de los hechos de Iguala.