La detención en México del líder del cártel de La Familia, José de Jesús Méndez Vargas (alias 'El Chango'), se logró con un trabajo de inteligencia con colaboración de agencias de Estados Unidos tras dos meses de persecución por cinco estados, informó la secretaría de Seguridad.

La dependencia presentó ante medios de comunicación a Méndez Vargas, junto con otros cuatro pistoleros que fungían como sus guardias personales, capturados el martes en el estado de Aguascalientes en un operativo en el que no se registraron enfrentamientos.

"La detención de Méndez Vargas fue resultado de un intenso trabajo de inteligencia derivado de acciones los últimos días de mayo, cuando la policía Federal fue agredida", dijo Facundo Rosas, comisionado de la Policía Federal adscrita a la secretaría de Seguridad.

"El combate a esta organización se ha realizado en colaboración con agencias de Estados Unidos, en particular con la DEA", la agencia antidrogas del gobierno estadounidense, indicó Rosas.

La "ofensiva" contra el capo se inició dos meses atrás cuando un helicóptero policial fue atacado por La Familia en un municipio de Michoacán, lo que derivó en un cruento enfrentamiento que se extendió al vecino estado Jalisco, con saldo de 15 muertos y 40 detenidos, añadió el funcionario.

Méndez Vargas, quien sustituyó a Nazario Moreno (alias El Chayo ) abatido en diciembre, había huido de Michoacán, bastión de La Familia, desde fines de mayo en medio de una confrontación con otros miembros de esa organización que se autodenominan Los Caballeros Templarios.

En su huida, Méndez Vargas pasó por los estados de Jalisco, Zacatecas y San Luis Potosí, según la policía.

Finalmente fue aprehendido cuando se escondía en Aguascalientes, de 1.1 millones de habitantes y una de las ciudades con menor criminalidad del país, precisó el funcionario.

Con la presentación de Méndez Vargas, l a policía exhibió ante la prensa a ocho personas más, a quienes identificó como integrantes de Los Caballeros Templarios, detenidos el martes en otra operación en Michoacán.

El gobierno mexicano asegura que la captura del capo destruyó la estructura de mando de La Familia, uno de los siete principales cárteles que operan en México, donde más 37,000 personas han muerto en el marco de una ofensiva contra el narcotráfico que se sustenta en el despliegue de 50,000 militares.

RDS