Después de 21 meses de aplicar pruebas criminalísticas, odontológicas y de ADN con el material que se pudo rescatar de restos humanos con alto grado de descomposición, ayer, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y Procuraduría General de la República (PGR) dieron a conocer que 10 de los 193 cuerpos encontrados en 40 fosas clandestinas en el 2011, en Tamaulipas, son de origen guatemalteco.

El Ministerio Público de la Federación y la Cancillería tenían previsto hacer pública la identificación de los ciudadanos de Guatemala secuestrados, torturados y extorsionados por integrantes del cártel de Los Zetas, que hicieron del municipio de San Fernando su plaza para el trasiego de indocumentados desde el 2010.

Sin embargo, el Ministerio del Exterior de Guatemala se adelantó y dio a conocer cuántos fueron identificados como sus conciudadanos de los restos inhumados clandestinamente, aunque en un principio, las autoridades de la nación centroamericana habían entregado un reporte de 53 connacionales que viajaron a México, de los que no se sabe nada.

El total considerado en la lista disminuyó ayer, después de que se diera a conocer que sólo 10 fueron reconocidos como ciudadanos guatemaltecos tras las pruebas aplicadas por la Dirección de Servicios Periciales de la PGR.

El 6 de abril del 2011, especialistas forenses iniciaron la búsqueda de los cuerpos en varios predios del municipio de San Fernando, luego de la captura de integrantes de Los Zetas, quienes aceptaron haber dado muerte a migrantes mexicanos y de otros países.

Con estos 10 cuerpos identificados, son 25 los restos que ya tienen nombre, apellido y rostro.

[email protected]