Los tres candidatos que buscan la candidatura demócrata se reunieron la noche del sábado en New Hampshire, para su tercer y último debate del 2015. Fue una velada agresiva con Hillary Clinton, Bernie Sanders y Martin O’Malley aprovechando cualquier oportunidad para atacarse.

Éstos son los vencedores y perdedores de tal enfrentamiento:

Ganadores

Hillary Clinton: la ex secretaria de Estado fue la única que parecía que podría llegar a la presidencia mañana mismo. Su conocimiento sobre la política exterior de ISIS a Siria es significativamente mayor que el de sus rivales, y se notó (la moderadora de ABC Martha Raddatz fue la única esa noche en el escenario, además de Clinton, con el suficiente conocimiento sobre el tema).

Donald Trump: nadie ama la atención más que Donald y su nombre fue invocado una y otra vez el sábado por la noche sobre todo por Clinton . Uno casi podía imaginarse a Trump sonriendo cada vez que Hillary lo atacaba. Apuesto a que Trump mencionará en su discurso de campaña todas la veces que fue atacado por Clinton, como prueba de que los demócratas están obsesionados con él.

Perdedores

Martin O’Malley: el ex gobernador de Maryland entró en el debate con un plan: mostrar a Sanders y a Clinton como los viejos políticos de Washington y mostrarse como el hombre joven que nunca ha pasado un minuto en la capital de la nación. El problema con ese plan era que (1) se notó que traía un guión (2) se sintió superforzado.

Bernie Sanders: cada respuesta que dio el senador por Vermont parecía recaer en gritos e indignación; un gran aspecto nada atractivo a la hora de querer convencer a los votantes. Clinton golpeó gravemente a Sanders, cuando mencionó los masivos costos asociados con sus propuestas.