En pleno centro de Monterrey, Nuevo León, a unas calles del Palacio de Gobierno, un comando fusiló a ocho personas, lo que detonó la aplicación del botón rojo y generó una intensa movilización de fuerzas federales, policía estatal y municipal, reportaron la Procuraduría General de Justicia del Estado de Nuevo León (PGJENL) y la Agencia Estatal de Investigación (AEI).

De acuerdo con testimonios recabados por las autoridades entre los vecinos de las calles Aramberri y Martín Zavala, donde los cadáveres fueron abandonados, el grupo fue colocado frente a la pared de un domicilio y lo acribillaron, mientras otros fueron baleados en la acera y el asfalto, planteando que algunos fueron prácticamente fusilados.

Al sitio, minutos más tarde, se presentaron elementos de la AEI y la PGJENL, mientras que fuerzas federales brindaban protección perimetral y realizaban rondines para ubicar abandonada alguna de las camionetas utilizadas en el acto criminal.

Peritos y especialistas del Servicio Médico Forense realizaron una serie de registros de evidencia en la zona de los hechos, localizando casquillos percutidos de armas calibre .9mm, AK-47 –conocida como cuerno de chivo– y AR-15, que quedaron regados, mientras tomaban fotografías de una pinta realizada con aerosol en la pared, de la cual no se divulgó el contenido.

El asesinato masivo es el primero que se perpetra en Monterrey, capital de Nuevo León, que se encuentra dentro de la lista de entidades federativas que padecen el embate del crimen organizado, pese a la aplicación del Operativo Noreste, en el cual participan 3,500 elementos, entre policías estatales, municipales, federales, Ejército y Marina.

La Procuraduría del estado ha reportado que los ocho cadáveres son de sexo masculino y sus edades oscilan entre 20 y 30 años, aunque no se descarta la existencia de menores de edad, lo que habrá de constatarse luego de que se realice la necropsia de ley.

De igual forma, Servicios Periciales y médicos forenses se encuentran tomando las huellas dactilares y fotografías de los cadáveres para identificarlos.

POLICÍA BAJO SOSPECHA

DE 106 DETENIDOS SÓLO QUEDAN CUATRO

Hasta ayer, la Procuraduría de Nuevo León mantiene retenidos a cuatro de los 106 elementos detenidos el 22 de enero por elementos del Ejército y la Agencia Estatal de Investigación, para sujetarlos a una revisión de armas y aplicar exámenes de confianza.

Los elementos de la Policía Regía, una de las primeras en contar con el sello de Policía Acreditable, son sometidos a pruebas hasta que se determine su situación jurídica.

El secretario de la corporación, José Pablo Vargas Martínez, expresó que los elementos retenidos son sospechosos de tener nexos con grupos criminales.

De acuerdo con el funcionario, las pruebas a las que son sometidos los policías no violentan sus garantías individuales.

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