La Procuraduría General de la República (PGR) entregó ayer los tres primeros cuerpos a familias de las víctimas inhumadas clandestinamente en el municipio de San Fernando, Tamaulipas, ejecutados presuntamente por sicarios del cártel de Los Zetas. Los restos pertenecen a tres varones mexicanos oriundos de Tlaxcala y Guanajuato.

La dependencia federal informó que luego de haber realizado protocolos de necropsia, perfiles genéticos, dictámenes de odontología, antropología, criminalística de campo, necrodactilia, fotografía y video, se llegó a tales resultados sobre tres de 120 cadáveres que tiene bajo su custodia en el Distrito Federal, resguardados en el Servicio Médico Forense (Semefo).

En tanto, fuentes de la PGR comentaron que se encuentran a las espera de que la Secretaría de Relaciones Exteriores ponga a su disposición la lista de 34 personas de origen guatemalteco, que enviara vía diplomática a Guatemala para que se coteje con los perfiles de 183 del total de las víctimas encontradas en San Fernando a finales de marzo. Esto para evitar que suceda lo de la anterior masacre, cuando se descubrieron 72 cuerpos en agosto del 2010, de los cuales fueron identificados sólo 62 y 12 más fueron entregados al Instituto de Ciencias Forenses del Estado de México, cuerpos que en su mayoría eran migrantes de centro y Sudamérica.

La representación social manifestó que en seguimiento a la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIS/197/2011 y como parte de la ubicación, análisis y adjudicación, se hizo entrega de los cuerpos de tres varones, dos de Tlaxcala y uno de Guanajuato.

La PGR recordó que se sigue atendiendo a los familiares de víctimas desaparecidas, a quienes les han tomado la muestra genética de ADN y les proporcionan atención psicológica; en algunos casos hasta atención con asistencia de paramédicos.

Con relación a la recopilación de información sobre los cuerpos que tienen bajo su jurisdicción, agregó que se han recabado documentos que contienen huellas dactilares de las víctimas para una mejor identificación. Para el agente del Ministerio Público Federal, la documentación que cuenta con huellas dactilares hace más sencilla la identificación, porque de lo contrario se tiene que aplicar la prueba de ADN. Abundó que han recibido dictámenes con resultados de ADN para compulsa de las procuradurías General de Justicia de Guanajuato y Tlaxcala como parte de las pruebas obtenidas para la identificación y entrega de los tres cuerpos mencionados, los cuales son los primeros desde el 2 de abril que atrajo la investigación al fuero federal.