Elementos del Ejército Mexicano, de la Policía Federal, la Policía estatal y la Policía Municipal de Tepic cercan a tiros a un grupo de alrededor de 30 sicarios en una de las lomas de la carretera que conduce a la Presa Hidroeléctrica Aguamilpa, en medio de los poblados de Francisco I. Madero y Atonalisco en Tepic, Nayarit.

El enfrentamiento ha dejado un saldo de cuatro muertos; entre ellos tres sicarios y un militar; además de seis sicarios heridos y un efectivo del Ejército, informó Radio Fórmula.

De acuerdo con la Nota Roja de Nayarit que publica el Gobierno del Estado en Facebook, a las 06:39 horas se escucharon varias detonaciones sobre la carretera, a la altura del rancho Las Lombrices, cerca del poblado de Bella Vista, a las afueras de Tepic.

Sin embargo, hasta la 12:45 de la tarde, la zona todavía se encontraba sin ser controlada, hasta pasadas las 14:00 horas, cuando con un contingente de cien elementos, el Ejército estaba a punto de controlar la situación.

La carretera permanece cerrada, y sólo permanecen en el sitio algunos medios de comunicación.

En intervalos de tiempo largos, los disparos aún se seguían escuchando, y aunque la situación es tensa, parece estar cerca de ser controlada.

Sin embargo, cerca de las 15:00 horas, la situación volvió a complicarse, al grado que el Ejército solicitó a la prensa -que se encontraba a unos 50 metros del sitio- que se alejara lo más posible.

Tepic se vacía

Un ambiente de tensa calma ha prevalecido en los últimos tres días en las calles de Tepic, tras los hechos de violencia que se registraron en las últimas semanas, y que fomentaron un año de psicosis entre los habitantes de la ciudad.

En un recorrido por las principales arterias de la capital de Nayarit, entre ellas las avenidas México e Insurgentes, así como la mayoría de calles del centro, se observa a los habitantes realizando con normalidad sus actividades cotidianas.

Aún no se han observado caravanas de agentes federales o de personal del Ejército Mexicano, ni retenes para revisión de vehículos.

Las autoridades del gobierno local tampoco reportan hechos de consideración en las últimas horas, desde el tiroteo registrado el pasado fin de semana, en el que perdieron la vida ocho personas en el exterior de un complejo comercial.

Entre los habitantes, las opiniones son de respaldo a las decisiones del Ejecutivo local, y aunque en términos generales predomina la tranquilidad, reconocen que se mantiene cierto 'miedo o nerviosismo', producto del recrudecimiento de la violencia en lo que va del 2010.

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