El cónclave de jefes de plaza del cártel La Familia Michoacana del 27 de mayo pasado, organizado por José de Jesús El Chango Méndez Vargas en Jilotlán de Dolores, Jalisco, que terminó en un sangriento enfrentamiento con saldo de 40 detenidos y 15 gatilleros muertos, fue el detonante para su captura casi un mes después, detalló ayer Facundo Rosas, comisionado general de la Policía Federal.

Un reporte de la Secretaría de Seguridad Pública Federal puntualiza que dicha organización, del 2008 a junio del 2011, perdió a 710 integrantes; de ellos, 50 destacaron por su nivel de mando en la estructura y por su peligrosidad ante el embate de las fuerzas del Estado.

En conferencia en el Centro de Mando de la Policía Federal, donde El Chango fue presentado, el Comisionado detalló que estuvo en constante movimiento e intentó refugiarse en Aguascalientes, donde fue capturado sin un solo disparo el pasado martes. Méndez Vargas, junto con Juan José Esquivel, Luis Alfonso Reyes, Luis Paredes y Carlos Vizcaíno, fueron presentados y trasladados a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, donde se encontraban declarando al cierre de esta edición.

A consecuencia de la reunión organizada en Jilotlán de Dolores fueron capturados tres jefes de plaza como Gaudiyur Ambriz Altamirano, El Yogurt, César Barragán Valencia, El Caramelo, y Gerardo Fernández Covarrubias, El Mofles, además de otros 37 gatilleros; en la refriega fallecieron 15 sicarios, pero El Chango Méndez logró huir.

A partir de entonces, Méndez Vargas decidió reagruparse y buscar apoyo del Cártel del Golfo, organización que sostiene un enfrentamiento por las plazas y rutas para el trasiego de drogas con su exbrazo armado del cártel de Los Zetas; sin embargo, Los Zetas le demandan respaldo, por lo que El Chango envió sicarios a Jalisco y Tamaulipas.

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