El enfrentamiento dentro del Centro de Readaptación Social de Apodaca, Nuevo León, que dejó saldo de 44 muertos, estuvo debidamente planeado para la fuga de 30 internos de alta peligrosidad, 25 vinculados a delitos federales y cinco del fuero común, informaron autoridades del gobierno del estado.

Tanto el gobernador Rodrigo Medina como el procurador Arturo Garza indicaron que los muertos pertenecían o simpatizaban con el Cártel del Golfo, mientras que los 30 que se fugaron, con apoyo de las autoridades carcelarias y sin realizar un solo disparo, pertenecen al cártel de Los Zetas.

Por tal motivo, las autoridades estatales solicitaron la intervención de la Procuraduría General de la República para la búsqueda, localización y captura de los reos por los cuales las autoridades de Nuevo León ofrecieron una recompensa de 10 millones de pesos.

Además fueron separados de sus cargos el comisario general de la Agencia de Administración Penitenciaria, Ernesto García Guerrero, el director y subdirector del penal, Gerónimo Miguel Andrés Martínez y Juan Hernández, así como el jefe de Seguridad, Oscar Meneses Laureano, y los 18 custodios que se encontraban laborando a la hora de la gresca y en la zona. Todos ellos se encuentran bajo investigación.

De acuerdo con el Gobernador y Procurador de Nuevo León, todo estuvo debidamente planeado y no se pudo realizar sin apoyo del personal penitenciario.

En el reporte, dieron a conocer la identidad de 42 de los 44 reos muertos, así como el listado y fotografías de los reos fugados.

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Cárceles México

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Esta sangrienta riña y la posterior fuga de reos se enmarca en la disputa entre los cárteles del Golfo y "Los Zetas", que rompieron su alianza en 2010 y desde entonces han protagonizado distintos enfrentamientos en distritos del norte de México, principalmente Nuevo León y su vecino Tamaulipas.

MIF