Ciudad de México. Cuando cientos de policías derribaron las puertas de un complejo de bodegas descubrieron uno de los mayores centros de manufactura ilegal de películas y música pirata jamás encontrados en América Latina.

La incursión en horas de la madrugada el mes pasado resultó en el decomiso de 12 toneladas de películas pirata y más de 1 millar de quemadores de DVD, suficientes para producir un total de 500,000 copias de la cinta Kung Fu Panda 2 al día, con las fábricas operando a toda su capacidad.

Los defensores de la floreciente industria en el barrio bravo de Tepito, famoso por su mercado negro, arrojaron clavos para ponchar las llantas de los vehículos policiales. No hubo arrestos y las autoridades dijeron no saber quién operaba los laboratorios. Pero según las empresas productoras y distribuidoras de las películas, música y software, los cárteles mexicanos de drogas están detrás de todo.

Encabezados por las mafias de La Familia y Los Zetas, los cárteles obtienen una parte sustancial de cientos de millones de dólares que se venden en discos pirata cada año, según los productores.

Éste ya no es un crimen sin víctimas. El producto está teñido de sangre , dijo Federico de la Garza, director de la Asociación de Cinematografía de la Ciudad de México.

México es la capital de la piratería en América Latina. En todo el país, nueve de cada 10 películas que se venden son falsificadas.