Luego de emitir un mensaje en cadena nacional respecto a las estrategias que sigue el Gobierno federal para combatir a la delincuencia y proteger la seguridad de los mexicanos, el presidente Felipe Calderón mantienen una agenda de actividades privadas al interior de la Residencia Oficial de Los Pinos.

Calderón Hinojosa, quien canceló este miércoles su participación en un evento de la Secretaria de la Función Publica sobre reducción de tramites administrativos, ha permanecido reunido en sus oficinas de la casa presidencial principalmente con miembros de su Gabinete de Seguridad: PGR, PFP, SEGOB, SEDENA y SEMAR entre otros así como sus más cercanos colaboradores y personal de su staff de trabajo, informó Radio 13 Noticias.

La reunión del Presidente ocurre en medio de la oleada de violencia más importante en lo que va del sexenio, donde enfrentamientos y multiejecuciones han dejado 200 muertos en 6 días.

Este miércoles, 5 policías fueron secuestrados y ejecutados en Apodaca, NL, mientras que ayer, un choque de militares con sicarios resultó con 15 muertes en Taxco, Guerrero.

El aumento en la violencia llevó a Calderón a dar un mensaje televisivo en cadena nacional, en el que intentó explicar la situación.

"Hemos propinado golpes importantes a todos los cárteles sin excepción. Esto ha generado división entre las bandas criminales, por esa razón, pero sobre todo, por sus tradicionales rivalidades y las guerras entre ellos se han generado ejecuciones violentas", dijo.

Calderón llamó a sus conciudadanos y en especial a las autoridades locales a sumarse a lo que dijo "no es sólo la lucha del Presidente, sino de todos los mexicanos, y en particular de aquellos que tenemos la responsabilidad pública".

Los hechos violentos de la última semana se han repartido en toda la geografía mexicana pero los más graves se han concentrado en cuatro estados sobre el Pacífico: Sonora, Nayarit, Michoacán y Guerrero; y en dos del norte y noreste: Chihuahua y Tamaulipas.

La escalada violenta se desató la noche del 10 de junio con un ataque a un centro de rehabilitación de drogadictos en la capital de Chihuahua, por pistoleros de "Los Aztecas", una banda vinculada al cártel de Juárez, que dejó 18 muertes.

Desde entonces los ataques violentos se suceden a diario, incluyendo acciones temerarias como una emboscada a una caravana policial el lunes en una carretera de Michoacán que dejó 12 muertos y atribuida por el gobierno al cartel de "La Familia".

Ese mismo día 28 presos, casi todos pertenecientes a "Los Zetas", murieron en un penal de Sinaloa, en un ataque atrubuido a sus rivales al servicio de "El Chapo".

Pero además comandos realizaron sangrientos recorridos dejando un reguero de muertos en las calles de dos ciudades: Madero, en el estado de Tamaulipas (20 muertes) y en Nayarit (30).

El gobierno de Nayarit anticipó el fin del curso escolar en tres semanas, ante rumores de nuevos posibles ataques del crimen organizado en las calles. La orden se dio "para que las niñas y los niños estén en su casa y nosotros podamos actuar", dijo este miércoles el gobernador, Ney González.

No existe un balance nacional formal sobre las cifras de muertos, pero los recuentos que actualiza casi a diario la prensa, basado en reportes de fiscales y autoridades locales, coinciden en señalar estas como las jornadas más violentas del gobierno de Calderón.

"Han sido los días con mayor violencia en el sexenio, pero es un nivel de escalamiento que ha sido continuo desde el año 2003. Esto se pronosticaba en los cálculos de cómo se estaba comportando la violencia en el país", comentó el ex fiscal y consultor en seguridad Samuel González.

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