El tunecino-canadiense Riadh Ben Aissa, exvicepresidente del Grupo Lavalin y sospechoso de haber tratado de introducir a México de manera ilegal a uno de los hijos del exlíder libio Muamar Gaddafi, fue detenido en Berna, capital de Suiza.

Ben Aissa fue acusado de actos de corrupción, estafa y lavado de dinero vinculados a negocios realizados en África del Norte, mismos que son investigados desde hace más de un año por las autoridades, indicó la cadena helvética Romandie.

La detención del exresponsable de la firma canadiense Lavalin y sospechoso de haber mantenido estrechas relaciones con el régimen de Gaddafi tuvo lugar a mediados de abril, precisó la agencia; sin embargo, la noticia trascendió hasta este lunes.

Ben Aissa y Stephane Roy, vicepresidente de Finanzas de la división destinada a la construcción de la misma empresa, fueron despedidos en febrero por el Grupo Lavalin.

Ya sea que los crímenes fueron cometidos por Ben Aissa o por cualquier otro exempleado, la empresa -consciente de que se deben rendir cuentas- aseguró la plena cooperación de la gigante de la ingeniería con el gobierno suizo y el canadiense.

Al parecer Ben Aissa y Roy fueron quienes contrataron a la consultora canadiense Cynthia Vanier, quien se encuentra detenida en nuestro país, con el fin de conseguir el ingreso clandestino a México de Saadi Gaddafi, hijo del asesinado dictador libio.

Las autoridades suizas por el momento se niegan a dar más detalles, ya que la investigación sigue en curso.