Gilberto Alonso Sigiante, director de Prevención del Delito de la Procuraduría General de Justicia (PGJE) de Michoacán, fue asesinado luego de que se registraran sangrientos enfrentamientos en la región que dejaron decenas de muertos y provocaron la renuncia de policías municipales.

Tras cuatro días de estar desaparecido, Alonso Sigiante fue hallado muerto con cuatro impactos de un arma calibre .38 súper, informó el fiscal adjunto de ese estado, Marco Vinicio Garibay.

"La última vez que supimos del él fue en un convivio que se realizó el 24 de diciembre y desde ese día estaba desaparecido; lo único que se supo de él es que salió en su vehículo Nissan, unidad que hasta el momento no ha sido localizada", precisó Garibay.

Al menos 24 muertes fueron registradas en esa región entre el 21 y 24 de diciembre, 11 en Michoacán y 13 en su vecino Jalisco, durante diferentes hechos violentos presuntamente perpetrados por bandas del crimen organizado y cárteles de droga.

La madrugada del 25 de diciembre, una fuente oficial informó de otro enfrentamiento en el poblado de Pihuamo, Jalisco, y aunque la prensa local llegó a mencionar un posible saldo de 15 muertos, las autoridades no se han pronunciado al respecto hasta el momento.

El viernes, al menos 16 policías municipales de Michoacán renunciaron tras recibir amenazas de grupos delictivos, por lo que un comando de policías y militares refuerzan la seguridad en la zona.

En la frontera de Michoacán y Jalisco, el cártel Los Caballeros Templarios se enfrenta con el de Nueva Generación por el control de actividades criminales como el narcotráfico, el secuestro y la extorsión.

MIF