La Procuraduría General de Justicia del Estado de Nuevo León (PGJENL) no ha logrado establecer la identidad de los 49 torsos localizados en el municipio de Cadereyta.

Tanto la PGJENL como la vocería de seguridad, a cargo de Jorge Domene, puntualizaron que solicitaron a la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas y a Plataforma México cualquier archivo delictivo sobre tatuajes o denuncias de desapariciones masivas en los últimos días, así como a la sociedad civil que tenga algún dato.

Sobre si las 49 víctimas pueden ser migrantes, puntualizaron que aún no lo pueden descartar, por lo que llamaron a Organizaciones No Gubernamentales o de derechos humanos a que presenten alguna fotografía o dato que pueda conducir a la identificación, cualquier indicio, insistieron, será tomado en cuenta.

Tanto la Procuraduría como la vocería destacaron que la petición de colaboración se extenderá a las entidades colindantes con Nuevo León, de acuerdo con el protocolo de la Conferencia Nacional de Procuradores Generales de Justicia del país para estos casos.

La PGJENL mantiene la hipótesis de que las víctimas, 43 de sexo masculino y seis de sexo femenino, no fueron ultimadas en donde fueron descubiertas, sino que fueron trasladadas y arrojadas en el poblado rural que se une con la carretera libre a Reynosa, Tamaulipas.

Esta hipótesis nace del hecho de que no se encontró un solo cartucho percutido y los torsos no presentan orificios de bala de entrada o salida; los cuerpos, insistieron, fueron desmembrados en otro sitio.

rtorres@eleconomista.com.mx