Salvador Alfonso Martínez Escobedo o Carlos García La Ardilla, exjefe regional de las plazas del cártel de Los Zetas en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, fue arraigado 40 días para ser interrogado sobre diversos hechos delictivos, fugas masivas, así como por el asesinato de José Eduardo Moreira Rodríguez, hijo del exgobernador de Coahuila y exlíder nacional del PRI, Humberto Moreira.

Fuentes federales manifestaron que, a petición de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Coahuila (PGJEC), se tomó la resolución del arraigo, pues se encuentra vinculado a la fuga de 132 reos del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Piedras Negras, Coahuila, en septiembre pasado.

El agente del Ministerio Público de la Federación, adscrito a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), solicitó a un Juzgado de Distrito Especializado en Cateos, Arraigos e Intervención de Comunicaciones, el cual le otorgó luz verde para someter a Martínez Escobedo a la medida cautelar.

Ante la medida cautelar, la PGJEC, tendrá más tiempo para presentar la batería de preguntas que pretende realizar a La Ardilla o, en su caso, que sean fiscales de la entidad que acudan físicamente a las instalaciones del centro federal de investigaciones, donde permanecerá arraigado, ubicado en la colonia Doctores, en la ciudad de México.

Aun cuando Salvador Alfonso Martínez Escobedo La Ardilla fue capturado en Nuevo Laredo, Tamaulipas, por personal de la Semar el pasado sábado, situación que generó una serie de narcobloqueos y desmanes delictivos, la Procuraduría de Coahuila consideró pertinente que declare sobre la muerte del sobrino del actual gobernador, Rubén Moreira Valdés, y la fuga mencionada debido a que él era responsable de los grupos de sicarios en esa entidad.

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