Nueva York- El yen avanzó este miércoles contra el dólar y el euro por segunda sesión consecutiva, apuntalado por la reciente advertencia de un funcionario japonés sobre la excesiva debilidad de la moneda nipona.

En tanto, el euro retrocedió por segundo día consecutivo contra el dólar ante las persistentes preocupaciones sobre la economía de la región.

El euro brevemente pasó a positivo una vez que el miembro del BCE Ewald Nowotny dijo que el tipo de cambio "no es motivo de grandes preocupaciones".

Esas palabras marcaron un fuerte contraste con los comentarios que había hecho el responsable del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, que el martes llevó a los inversionistas a vender el euro al decir que estaba "peligrosamente alto".

No obstante, la atención de inversionistas siguió puesta en el yen, como ha ocurrido en los últimos dos meses.

Las expectativas de una agresiva acción del Banco de Japón para debilitar su moneda impulsaron fuertemente al dólar en meses recientes. El dólar subió casi 11.3% en el cuarto trimestre del 2012, y 2.1% en lo que va de este año.

No obstante, después de que el yen tocó mínimos de dos años y medio a 89.67 por dólar esta semana, la mayoría cree que la moneda recuperará pérdidas tras los comentarios del ministro de Economía japonés Akira Amari el martes.

Amari advirtió el martes que una debilidad excesiva del yen elevaría los precios de importación, con efectos perjudiciales para los ciudadanos.

El dólar cotizó en 88.39 yenes, una baja de 0.5% en la sesión. Los operadores citaron un nivel de soporte a 87.70-87.80 yenes por dólar.

Sin embargo, muchos analistas creen que el descenso del yen en las últimas semanas ha sido demasiado marcado, y su repunte de esta semana podría persistir en el corto plazo.

La ola vendedora de este miércoles en el dólar y el yen arrastró a la baja a otras importantes monedas.

El euro cayó 0.6% contra el yen, a 117.44 yenes. El euro escaló a máximos de 20 meses esta semana después de que el Banco Central Europeo desvaneció las expectativas de un recorte en las tasas de interés en el corto plazo.

El euro cayó 0.1% contra el dólar a 1.3291 dólares.

Datos económicos pobres difundidos en Europa pusieron de relieve una disparidad con la economía estadounidense, que ha estado recuperándose aunque no tan rápido como para alterar la política monetaria de la Reserva Federal.

La demanda de autos nuevos en Europa colapsó en el 2012 a un mínimo en 17 años, e incluso la economía alemana sufre la recesión de la zona euro.

Si los datos económicos siguen debilitándose, el BCE podría optar por reducir sus tasas de interés, lo que sería negativo para el euro.

En Estados Unidos, la contención de las presiones inflacionarias debería dar más espacio a la Fed para que apuntale la economía, manteniendo su política ultraexpansiva. Los precios al consumidor de Estados Unidos se mantuvieron planos en diciembre.

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