Las acciones bajaron más de 2% el viernes en la bolsa de Nueva York, con una pérdida superior a 500 puntos en el Promedio Industrial Dow Jones, tras una nueva amenaza del presidente Donald Trump de nuevos aranceles por 100,000 millones de dólares adicionales en importaciones chinas.

“Si Estados Unidos ignora la oposición de China y de la comunidad internacional y persiste en sus medidas unilaterales y proteccionistas, el lado chino está dispuesto a ir hasta las últimas consecuencias, al precio que sea”, señaló el ministerio de Exteriores chino en un comunicado el viernes.

La caída se profundizó luego de que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dijo que, probablemente, sea necesario seguir subiendo las tasas de interés para mantener la inflación bajo control y que es demasiado pronto para medir el impacto de las tensiones comerciales.

Los temores a una guerra comercial, desde que Trump anunció aranceles a las importaciones de acero y aluminio hace más de un mes, han puesto de punta los nervios de los inversionistas, preocupados porque esas medidas proteccionistas podrían golpear el crecimiento económico global.

“Es una reacción a las preocupaciones por la postura del gobierno respecto al comercio. El mercado ha vacilado entre dejarlo ahí como meras habladurías o asumir que podría ser un problema grave”, dijo Rick Meckler, presidente de inversiones de LibertyView Capital Management, en Jersey City.

Meckler y otros parecieron estar reduciendo riesgos antes del fin de semana. “Si el mercado está en baja suele tender a acelerar el viernes. Los inversionistas no quieren arriesgarse a llegar el lunes después de que ocurrió algo el fin de semana”, explicó el analista.

Los temores a una guerra comercial siguieron presionando a las acciones, incluso luego de que el secretario de Tesoro, Steve Mnuchin, dijo en una entrevista a CNBC que estaba esperanzado en que Estados Unidos llegará a un acuerdo con China en materia comercial.

Las compañías vistas como más probables víctimas de las tensiones comerciales con China fueron los principales lastres del Dow Jones, con una caída de 3.06% en Boeing . El sector industrial del S&P 500 fue el de mayor pérdida, con un descenso de 2.7 por ciento.

Incluso, las acciones de Caterpillar e Intel fueron más castigadas; presentaron bajas de 3.47 y 3.16% cada una, el viernes.

El Promedio Industrial Dow Jones perdió 572.46 puntos, o 2.34%, a 23,932.76, mientras que el S&P 500 cayó 58.37 puntos, o 2.19%, a 2,604.47 unidades. El Nasdaq Composite perdió 161.44 puntos, o 2.28%, a 6,915.11 unidades.

Las acciones de Facebook cayeron 1.34 por ciento. El presidente de la compañía, Mark Zuckerberg, respaldó por primera vez el viernes una ley en Estados Unidos que exige que las redes sociales en internet revelen las identidades de los compradores de publicidad política.

“El mercado está cada vez más preocupado por la posibilidad de una guerra comercial entre Estados Unidos y China”, dijo Tom Cahill, estratega de carteras de Ventura Wealth Management.

“Al mercado no le gusta la incertidumbre y ahora tenemos mucha”, refirió Cahill.

BMV resiste

En la última jornada de la semana, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) volvió al terreno negativo, al cerrar con una ligera pérdida de 0.05%, en línea con Estados Unidos.

El índice accionario, el S&P/BMV IPC, se ubicó el viernes en un nivel de 47,926.11 unidades.

En la semana, el S&P/BMV IPC acumuló una ganancia de 3.91%, en medio de la incertidumbre de una posible guerra comercial entre China y Estados Unidos así como la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

De acuerdo con Banco Base, la semana estuvo caracterizada por sesiones de alta volatilidad. Los participantes del mercado estuvieron centrados en las propuestas de nuevos aranceles a las importaciones de productos que se comercializan entre Estados Unidos y China.

La institución indicó que esto elevó las tensiones de los mercados financieros, ante la posibilidad de desatarse una guerra comercial.

“Si bien durante la semana también fue importante la publicación de datos económicos relacionados con el mercado laboral de Estados Unidos, éstos pasaron a segundo término, sin impactar de manera significativa a las decisiones de los inversionistas”, manifestó. (Con información de agencias)