Las acciones estadounidenses hilaron seis jornadas de pérdidas ayer, arrastradas por la inminente desaceleración que enfrenta la economía de Estados Unidos,y ante la falta de señales que indiquen que la Fed podría implementar un nuevo plan de estímulo.

Ayer la publicación del Beige Book de la Fed, que mostró que en algunas regiones de EU el crecimiento disminuyó durante mayo debido a mayores precios en los alimentos y la energía, se sumó a las palabras de Ben Bernanke, quien confirmó la desaceleración de la economía.

Así, el promedio industrial Dow Jones cayó 0.18% a 12,048.94, mientras que el índice Nasdaq perdió 0.97% a 2,675.38 puntos.

En tanto, el índice S&P 500 cayó 0.42% a 1,279.56 unidades; analistas de Credit Suisse afirmaron que el índice podría caer 10% más cuando finalice el programa de recompra de bonos de la Fed por 600,000 millones de dólares.

Lo anterior llevaría al índice a entre 1,170 y 1,200 unidades, y se estima un cierre para el 2011 de 1,275 puntos.

Pero contrario a expectativas que esperan una tendencia bajista de cara al fin del Quantitative Easing 2 (QE2) de la Fed y las débiles cifras económicas que se han publicado, Citigroup declaró en días pasados que las últimas caídas en los mercados corresponden a un ajuste.

Los especialistas argumentan que las acciones estadounidenses aún no están baratas, por lo que los inversionistas todavía no tienen grandes incentivos para salir a comprar.

Asimismo, esperan un nivel de 1,400 puntos para el S&P 500 para fin de año; sin embargo, también prevén un ajuste de hasta 10% desde sus máximos de inicios de mayo.

En tanto, las bolsas europeas también hilaron seis jornadas de pérdidas y cerraron con fuertes descensos.

El índice paneuropeo FTSEurofirst 300 cayó 0.9%, a 1,094.3 puntos, su menor nivel de tres meses, golpeado por los sectores minero y bancario.

Mientras que el inglés FTSE 100 y el alemán DAX perdieron 0.95 y 0.61%, respectivamente.

El índice más afectado fue el ATG de Atenas, al hundirse 2.94% luego de que un reporte mencionara que el segundo paquete de ayuda para Grecia no se le entregará hasta que el gobierno no resuelva sus problemas de subfinanciamiento.

Los temores por un descenso en la liquidez por el fin del QE2, que había impulsado las ganancias y el descenso en el ritmo de crecimiento económico, favorecieron a los Bonos del Tesoro de EU.

El rendimiento del Bono a 10 años cayó a 2.96%, su mínimo desde diciembre.