Los precios del petróleo cayeron el jueves, presionados por datos que mostraron una reducción menor de la prevista de las existencias de crudo en Estados Unidos y por la inquietud por las perspectivas de la economía global.

El referencial internacional Brent cayó 52 centavos, o un 0.81%, a 63.30 dólares por barril, luego de cerrar con un alza de 2.3% el miércoles. El West Texas Intermediate perdió 54 centavos, o un 0.94%, a 56.89 dólares por barril, después de haber ganado un 1.9% en la jornada previa.

El volumen de operaciones de la jornada fue bajo debido al feriado del Día de la Independencia en Estados Unidos.

Los mercados no mostraron muchas reacciones a la detención en Gibraltar de un supertanquero iraní que presuntamente llevaba crudo a Siria. La tensión entre Teherán y Washington ha arreciado por ataques contra buques petroleros en el Golfo de Omán en los últimos meses.

La Administración de Información de Energía (EIA) reportó el miércoles que los inventarios en Estados Unidos disminuyeron 1.1 millones de barriles en la semana, mucho menos que la baja de 5 millones de barriles reportada por el Instituto Americano del Petróleo (API) el martes.

"Los datos de inventarios de ninguna forma favorecen mayores precios: no sólo la reducción fue menor de lo esperado, también fue mucho menor que la reportada por API el día previo", escribió Commerzbank en una nota a clientes.

La disminución de los inventarios estadounidenses fue inferior a la esperada porque las refinerías locales consumieron menos crudo durante la semana pasada que en la anterior y procesaron un 2% menos de crudo que hace un año, mostraron los datos de API, a pesar de que el país está a mediados de la temporada de alta demanda de gasolina del verano boreal.

Eso sugiere que la demanda por petróleo en Estados Unidos, el mayor consumidor de crudo del mundo, podría estar bajando en medio de indicios de debilidad económica. Los nuevos pedidos por bienes industriales del país retrocedieron por segundo mes seguido en mayo, lo que aumentó la preocupación.

Sin embargo, las dudas sobre la demanda fueron algo compensadas por el panorama de la oferta global. La producción debería seguir limitada luego de que la alianza OPEP+ acordó el martes prolongar su acuerdo de reducción del bombeo hasta marzo de 2020.