Nueva York - La cotización del petróleo se desplomó este miércoles en Nueva York, en un mercado bajista por temores sobre la división del Congreso estadounidense tras la reelección de Barack Obama, y que reaccionó negativamente a las sombrías previsiones publicadas por la Comisión Europea.

El barril de WTI con entrega en diciembre bajó 4.27 dólares a 84.44 dólares en el New York Mercantile Exchange (Nymex).

Los inversores estadounidenses despertaron el miércoles con el mismo presidente y los mismos problemas de estancamiento partidista en Washington, y esperaban la misma solución de frente a una inminente crisis presupuestaria que amenaza a la economía: patearla y lidiar con ella después.

Las acciones caían con fuerza por preocupaciones de que las peleas partidistas impida un compromiso. El índice S&P 500 cayó por debajo de un nivel clave por primera vez en dos meses.

  • A media sesión, el promedio Dow Jones industrial caía 294,91 puntos, o un 2.23%, a 12.950,77 unidades
  • Standard & Poor's 500 perdía 30.58 puntos, o 2.14%, a 1.397,81
  • Nasdaq Composite perdía 73.09 puntos, o 2.43%, a 2.938,84 unidades.

El S&P 500 estaba por debajo del nivel de 1.400 puntos por primera vez desde el 4 de septiembre.

Las caídas del miércoles marcaban una contramarcha respecto a la sesión previa, cuando la elección presidencial estaba en curso. Las acciones de defensa y energía estuvieron entre las que lideraron las subidas ese día.

Las acciones de bancos y de firmas de defensa cayeron en una venta generalizada por parte de inversores que habían comprado papeles de esos sectores a la espera del triunfo del republicano Mitt Romney.

El presidente Barack Obama venció a Romney y obtuvo un segundo mandato, pero aún debe lidiar con una Cámara de Representantes controlada por la oposición que podría dificultar la firma de acuerdos, especialmente de cara al inminente "abismo fiscal".

Senado EU

A menos que la Casa Blanca y el Congreso alcancen un acuerdo para reducir el déficit, en enero entrará en vigor automáticamente un paquete de aumentos de impuestos y recortes de gastos por 600,000 millones de dólares. Los inversores temen un duro impacto económico, a menos que el "abismo fiscal" sea evitado.

Rob/ apr