El crudo en Estados Unidos cerró el viernes en su menor nivel desde julio del 2009, mientras que el Brent promedió menos de 70 dólares por barril en la semana por primera vez desde 2010, pese a un buen dato de empleo en Estados Unidos que tuvo poco impacto en el mercado.

Los precios siguieron cayendo, en momentos en que el mercado enfrenta un exceso de oferta debido al auge del esquisto estadounidense y la reciente decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo de no recortar su producción.

Los contratos rebotaron desde mínimos alcanzados más temprano en la jornada, luego de que un dato de Estados Unidos mostró que las nóminas no agrícolas crecieron en 321,000 empleos el mes pasado, por encima de las expectativas que anticipaban la creación de 230,000 puestos de trabajo. Aún así el mercado siguió deprimido y sin brillo.

El crudo Brent para enero bajó 57 centavos para cerrar en 69.07 dólares el barril, mientras que el crudo en Estados Unidos perdió 97 centavos para cerrar en 65.84 dólares el barril. Ambos contratos registraron su novena caída en 10 semanas.

La baja de los precios del petróleo fue exacerbada por un dólar más fuerte. El índice dólar tocó un pico intradiario de 89.467, el máximo desde marzo de 2009. Un dólar fuerte hace que las materias primas que se negocian en el billete verde sean menos asequible para quienes operan en otras monedas.

Analistas dijeron que el recorte en los precios mensuales para el petróleo crudo que Arabia Saudita vende a Estados Unidos y Asia, apenas una semana después de negarse a apoyar un recorte de la producción de la OPEP, muestra que Riad está intensificando su batalla por ganar cuota de mercado.

La fortaleza de la economía estadounidense contrasta con un dato de la zona euro, donde el banco central alemán redujo esta semana a la mitad, a 1.00%, sus previsiones de crecimiento para 2015 en la mayor economía de Europa.

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