Los precios del petróleo cayeron este viernes en Estados Unidos a un mínimo de cuatro meses, de menos de 93 dólares el barril, pues la débil perspectiva económica y la crisis de deuda europea arrastraron al crudo a su mayor descenso semanal desde inicios de mayo.

Los futuros de petróleo estadounidenses cayeron más de 3 dólares por barril.

El diferencial entre el crudo de Estados Unidos y el Brent se amplió en más de 1 dólar, a 19.90 dólares el barril.

El petróleo cayó junto con el dólar y pese a las ganancias de varias materias primas.

Algunos analistas adoptaron una postura más pesimista en torno a Grecia en relación al mercado cambiario internacional, donde el dólar cayó casi 1%, ante la esperanza de una solución a la crisis de deuda griega.

El crudo estadounidense para julio cerró en 93.01 dólares por barril, una baja de 1.94 dólares, o de 2.04%, a su menor nivel desde el 18 de febrero. El contrato se negoció entre 91.84 y 95.40 dólares.

El crudo Brent para agosto terminó en 113.21 dólares por barril, al ceder 81 centavos, o 0.71%, el cierre más bajo desde el 24 de mayo.

En la semana, el crudo Brent bajo 4.7%, la mayor pérdida semanal desde la semana al 6 de mayo. El Brent ha subido 19% este año, mientras que los futuros estadounidense han escalado menos de 2 por ciento.

El euro subió en la jornada cuando el primer ministro griego, George Papandreou, sacrificó el viernes a su impopular ministro de Finanzas en un intento por lograr la aprobación de un plan de austeridad para evitar así la bancarrota del país, mientras las dos máximas potencias de la UE, Francia y Alemania, prometían continuar suministrando fondos a Atenas.

Pero más tarde la moneda única frenó esas ganancias.

La reducción que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) de su proyección para el crecimiento de la economía estadounidense afectó también al mercado petrolero.