En medio de la desaceleración de la economía mundial y la incertidumbre por la crisis de deuda en algunos países de la zona euro, los precios del crudo se hundieron en el segundo trimestre del año.

El petróleo estadounidense, el WTI, se desplomó 10.6%, su mayor caída desde el último trimestre del 2008, mientras que en junio perdió 7.1 por ciento.

Asimismo, el referencial para el Mar del Norte, el Brent perdió 4.9%, su peor retroceso trimestral en un año, afectado por la caída de 3.6% en junio.

En tanto, el jueves el WTI finalizó en 95.42 dólares por barril, un alza de 0.69 por ciento. Mientras que el Brent subió 0.07% a 112.48 dólares.

A inicios del año los precios del crudo se dispararon debido a la violencia en Medio Oriente, principalmente Libia, que ha diminuido su producción debido a los conflictos armados.

Sin embargo, el combustible ha sufrido grandes pérdidas ante la desaceleración de la economía global, en especial la que presentan los países más industrializados, así como la volatilidad que ha generado la crisis de deuda griega.

Algunas cifras económicas de Estados Unidos indican que la economía más poderosa del mundo y el mayor consumidor de crudo, se desacelera.

Lo anterior sólo genera incertidumbre sobre los efectos que tendrá sobre la demanda por el combustible, lo cual ha impactado a los precios.

En este contexto, ahora se le suma la estrategia de la Agencia Internacional de Energía de liberar parte de sus reservas estratégicas con el fin de controlar los precios del petróleo y así impulsar la recuperación de la economía mundial.

Con esto JP Morgan y Goldman Sachs recortaron sus proyecciones para los precios del crudo en el tercer trimestre.

JP Morgan recortó su proyección promedio para el Brent a 100 dólares el barril desde un estimado de 130 dólares. Mientras que Goldman Sachs bajó su pronóstico para el Brent a entre 105 y 107 dólares el barril.