La justificación para estas alzas son las lluvias que no han cesado, generando que los agricultores de diversas áreas se hayan visto a la fecha, imposibilitados para sembrar sus cultivos.

Por otra parte, esta misma situación ha provocado un retraso importante en los avances de siembra que se reportan semanalmente por parte del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, donde en el caso particular del maíz se lleva sembrada el 49% de la superficie versus el 80% del promedio de los últimos cinco años generando fuertes preocupaciones ya que esto sin duda se traducirá en reducciones de la superficie a sembrar o en su defecto, pérdidas de rendimiento. De hecho, en algunos casos ya se está en fechas de cobrar el seguro agrícola por imposibilidad para realizar la siembra o Preventive Planting.

En el caso de la soya, se lleva sembrado un 19% contra el 47% en promedio que normalmente ya se tiene a estas fechas; sin embargo, el mercado considera que aún se está en tiempos para alcanzar la superficie programada originalmente, mientras que el trigo que se sembró durante el ciclo Otoño-Invierno podría ver seriamente afectada su calidad por este exceso de humedad.

Al llegarse a fechas límite para la siembra en el caso del maíz, los agricultores podrían cambiar de cultivo y sembrar soya, situación que no sería positiva ya que originalmente, los productores habían decidido incrementar su producción de maíz y reducir la de soya por razones de costo-beneficio derivadas de la guerra comercial la cual se ha venido escalando entre China y los Estados Unidos y que ha provocado que el país asiático haya reducido sus importaciones de esta oleaginosa y los inventarios norteamericanos se hayan incrementado.

Para ponerle más presión al precio se encuentra el hecho de las fuertes apuestas que habían realizado los fondos o especuladores a la baja de precios por la Guerra comercial, por lo que la única forma de reducir su riesgo es ir cerrando estas posiciones haciendo compras en el mercado de futuros, lo que se traduce en un incremento en las cotizaciones de los granos.

A pesar de lo anterior, desde el martes pasado el Gobierno informó que el día jueves anunciaría un programa de apoyos para los agricultores en donde se habló de ofrecer pagos directos a los agricultores por 73.49 dólares/tonelada para soya, 1.57 dólares/tonelada para maíz y 23.15 dólares/tonelada para trigo, liberando algo de las presiones alcistas que se habían sentido a lo largo de la sesión; sin embargo, el jueves, el Secretario de Agricultura anunció que se tenía reservado un apoyo por 16 mil millones de dólares, no solamente para los granos mencionados; sino también para otros 21 productos.

Adicionalmente, se dijo que los apoyos se otorgaran en tres tramos. El primero se hará a finales de julio o principios de agosto, en cuanto se tenga conocimiento de la superficie sembrada definitiva el próximo 15 de julio, mientras que el segundo y tercer tramo dependerían de la evolución de las condiciones del mercado y la situación comercial que se tenga al momento, los cuales de requerirse, se harían en noviembre y principios de enero del año entrante, dejando más dudas que certidumbre.

El viernes y ante un pronóstico climático lluvioso, el mercado cerró nuevamente fuerte al alza.

En el corto plazo y mientras no deje de llover, los granos seguirán al alza, por lo que más vale cobertura en mano, que ver los precios volar.

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