El valor de capitalización de GEO, URBI y Homex, las grandes constructoras de vivienda que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y que hasta el 2012 dominaron el sector en México, tuvo en promedio una caída de 90% durante el 2013.

Actualmente, Homex, una de las tres compañías con graves problemas financieros, tiene un valor de capitalización de 792 millones de pesos, mientras que al cierre del 2012 valía 8,974 millones de pesos, lo anterior significa una caída de casi 91 por ciento.

Al cierre de marzo del 2013, cuando entregó el reporte financiero correspondiente al primer trimestre del año (el último que presentó), el valor de URBI era de 3,105 millones de pesos, esto es 39.3% menos que en diciembre del 2012.

En el mismo caso está GEO, que presentó su último reporte financiero trimestral en abril del 2013, cuando reportó un valor de capitalización de 4,124 millones de pesos, cantidad 49.2% menor que la del último semestre del 2012.

Debido a que ambas constructoras no presentaron en julio pasado su reporte financiero correspondiente al segundo trimestre del 2013, la BMV suspendió la cotización de sus acciones. A la fecha, ninguna de las dos ha entregado sus reportes del segundo y tercer trimestre del 2013.

Por esa razón, ambas empresas fueron sacadas del Índice de Precios y Cotizaciones, así como del Índice Habita, indicador que representa el comportamiento del sector de las vivienderas. Este índice cayó 79.03% en el 2013, lo cual refleja la fragilidad del sector.

Se agotó el modelo

De acuerdo con información de especialistas, la crisis que arrasó con estas desarrolladoras se suscitó por el modelo de construcción que durante años operaron: el cambio en las construcciones a vivienda vertical y la nueva política nacional de vivienda, que busca orden y desarrollo urbano.

También se le atribuyen responsabilidades al retraso en el pago de los subsidios de gobierno federal y a las nuevas reglas de operación de éstos.

De acuerdo con la calificadora de riesgo Standard & Poor’s, los factores clave que las llevaron a incumplir con sus obligaciones financieras fueron su débil liquidez, sus políticas financieras agresivas, la acumulación de inventarios y la incapacidad para refinanciar deuda. Hoy en día la deuda de Homex asciende a 32,307 millones de pesos. El nivel de endeudamiento de URBI, al cierre del primer trimestre del 2013 llegaba a 20,111 millones de pesos y de GEO, en ese mismo periodo era de 29,479 millones de pesos.

Estas empresas se encuentran actualmente en proceso de reestructuración de adeudos; sin embargo, se especula que alguna de éstas irá a concurso mercantil.

En opinión Moody’s, la dependencia de estas tres desarrolladoras a los subsidios federales para la adquisición de vivienda y el retraso de éstos durante el cambio de administración gubernamental provocaron que se agotara la liquidez de las constructoras, que se enfocaban a la edificación de casas subsidiadas por el gobierno.

Además, para dicha consultora, la estrategia de crecimiento agresivo enfocada a la edificación de casas en zonas alejadas de la ciudad, donde la tierra es barata pero retirada de los centros de trabajo, tuvo resultados negativos.

Mal año

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