La constructora Vinte debutará en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en la segunda semana de febrero, y hará una oferta pública por entre 1,650 y 1,700 millones de pesos, que equivalen a 25% de su capital.

Sergio Leal, director general de Vinte, dijo que su salida a la BMV será entre el 10 y el 15 de febrero, con una emisión mixta a realizarse en México y en Estados Unidos.

En entrevista, el directivo dijo que hay interés de inversionistas institucionales, principalmente afores y fondos de capital, por comprar sus papeles.

Vinte es una desarrolladora que se enfoca a los mercados medio y residencial en México. Tiene presencia en el Estado de México, Querétaro, Hidalgo, Puebla, Quintana Roo y Nuevo León.

Para contar con más capital, la viviendera tendrá un nuevo socio: Equity International, de Sam Zell, con quien pactó un crédito convertible en acciones de 25 millones de dólares.

De los recursos que obtenga, el equivalente a 25 millones de dólares se utilizará para pagar a Equity, quien permanecerá cuatro años como socio de la constructora y después de ese periodo, podrá vender sus acciones.

Formalizamos una relación institucional de largo plazo con Equity International, que ayudará a complementar el crecimiento en los próximos años , destacó.

Sam Zell es uno de los inversionistas inmobiliarios más importantes del mundo con operaciones en Estados Unidos y Latinoamérica.

Fortaleza

Sergio Leal comentó que esta inversión fortalecerá la estructura de capital de la compañía, además de que constituirá un paso en su proceso de institucionalización, ya que permitirá robustecer su gobierno corporativo.

El entrevistado mencionó que la decisión de listarse en la BMV se debe a que es un paso natural , ya que desde hace varios años participan en el mercado de deuda.

El modelo de negocio de Vinte atrajo al Banco Mundial y al Banco Interamericano de Desarrollo, quien son socios de la inmobiliaria desde el 2008 y el 2013.

Brian Finerty, director de inversiones de Equity International y quien se incorporará al Consejo de Administración de la empresa, comentó que esta firma identificó en Vinte a una plataforma institucional y un enfoque de crecimiento disciplinando.

De acuerdo con la calificadora Moody’s, los indicadores crediticios de Vinte son fuertes respecto de otras vivienderas. La compañía logró mantener una trayectoria de crecimiento, a una tasa anual compuesta de ingresos de 24%, en los últimos siete años, periodo que incluyó la crisis del sector en el 2013; en este lapso, la mayoría de las compañías experimentaron el deterioro de sus operaciones, lo que provocó incumplimientos de deuda para las tres principales desarrolladoras .

Moody’s explicó que la resistencia de Vinte se debió a su menor exposición a subsidios y a su modelo de negocio, basado en una mezcla de productos y presencia en mercados con dinámicas de vivienda positivas.

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