Queridos amigos, no cabe duda de que los mercados y los políticos siempre tienen la maravillosa cualidad de sorprendernos una vez más. Justo cuando pensábamos que ya todos los dados estaban echados sobre la mesa y que se vislumbraba una luz al final del túnel para la eurozona, resulta que no.

Y es que el lunes de la semana pasada se iba a llevar una importante reunión entre los miembros de la eurozona y el Director del Fondo Monetario Internacional en la que se iba a discutir la suerte de Grecia, que -como ya comentamos- busca la posibilidad de reestructurar su deuda, lo que equivaldría a caer en impago, situación que complicaría las negociaciones y apoyos para países como Portugal, Irlanda, Italia y España que pasan también por situaciones económicas graves y que tendría un impacto sumamente negativo para los países de la Unión Europea en su conjunto.

Sin embargo, el lunes amanecimos con la noticia, al más puro estilo tabloide, de que el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional había sido acusado de siete cargos en los que se incluye el intento de violación a una mucama del hotel en que se hospedó en Nueva York durante el fin de semana. Así, quedó fuera de las negociaciones el hombre que era considerado como el arquitecto y principal negociador del rescate a los países emproblemados en Europa.

Pero como lo que más nos interesa es el impacto en los mercados, veamos lo que sucedió con Grecia.

Resulta que a Grecia no se le reestructuró la deuda y así, cumpliendo con las demandas de la Unión Europea y el FMI tuvo que anunciar un agresivo plan de privatizaciones, la venta de activos inmobiliarios y de espectro radioeléctrico para pagar sus deudas.

Mientras tanto, los mercados siguieron golpeando fuerte los papeles de su deuda donde el bono a dos años ya alcanzó niveles de prácticamente 25 por ciento.

Y es que, según el analista John Mauldin, Grecia va a requerir de 30,000 millones de euros para principios del año entrante, los cuales se suman a la deuda actual que ya alcanza los 330,000 millones de euros más alrededor de 80,000 millones más que ya tienen comprometidos. Sumen a la ecuación que la agencia calificadora Standard & Poor’s le volvió a bajar la calificación de riesgo a Grecia y esto, amigos, es una verdadera tragedia. ¿Cómo le van a hacer para pagar? El problema es ¿cómo esto afectará al resto de los países de la Unión Europea? ¿Se vendrá una cascada de impagos?

Para ponerle la cereza al pastel, Estados Unidos rebasó el lunes su techo de endeudamiento autorizado en 14.3 billones de dólares, lo que obligó al secretario del Tesoro Geithner a anunciar medidas como suspender la inversión en el programa de jubilación para funcionarios públicos y en el fondo para la discapacidad.

El asunto es que la falta de acuerdos entre políticos ha hecho creer a la gente que, eventualmente, si el Congreso de los Estados Unidos no incrementa el techo de endeudamiento de ese país, los estadounidenses podrían dejar de pagar sus compromisos. Grave, ¿no?

A lo anterior se sumaron datos económicos desastrosos emitidos a lo largo de la semana como fueron los de vivienda, los cuales fueron justificados por las restricciones al crédito, altos niveles de desempleo y falta de confianza de los consumidores durante el primer trimestre del año. Exactamente de lo que hemos hablado en este espacio desde hace mucho tiempo.

Con todo lo anterior, la volatilidad siguió al tope y así seguirá, por lo que no echen en saco roto el tema de las coberturas y estén preparados para seguirse sorprendiendo.

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados. [email protected]