Las acciones de Under Armour caen antes de la apertura de las operaciones en Wall Street, más de 16%, luego de que la compañía revelara que los funcionarios federales han estado investigando sus prácticas contables durante más de dos años, lo que trajo un nuevo dolor de cabeza a los inversionistas justo cuando la marca deportiva se prepara para un cambio de CEO.

La compañía dijo el domingo que está cooperando con las investigaciones de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés) y con el Departamento de Justicia, y que no cree haber incurrido en ninguna mala práctica. Los comentarios, estimulados por un informe de The Wall Street Journal, llegaron en la previa de la publicación de los resultados financieros del tercer trimestre.

"La compañía comenzó a responder en julio de 2017 a solicitudes de documentos e información relacionados principalmente con sus prácticas contables y divulgaciones relacionadas, y la empresa cree firmemente que sus prácticas contables y divulgaciones fueron apropiadas", informó Under Armour en el comunicado la tarde del domingo.

Los investigadores estaban interrogando a personas en la sede de Baltimore de la compañía incluso la semana pasada, según reportó el diario citando a personas familiarizadas con el asunto. La investigación se centra en si Under Armour infló las ventas de trimestre a trimestre, dijo el periódico.

Tiempos difíciles

La investigación llega en un momento difícil para la compañía, que ha estado luchando con una mayor competencia en el país y un precio de las acciones de bajo rendimiento. Ya había sacudido en julio a sus inversionistas al advertir que los ingresos anuales disminuirían en América. Su desempeño en bolsa empeoró hasta el cierre del viernes pasado, con una caída de 23% desde esa declaración.

El fundador Kevin Plank, actualmente director ejecutivo, convirtió a la compañía desde una startup centrada en el fútbol en una potencia del retail mundial que hace que prendas de vestir para hombres y mujeres en docenas de categorías, e incluso trajes espaciales.

Pero el crecimiento vertiginoso lo impulsó a embarcarse en un plan de reestructuración de varios años destinado a recuperar su liderazgo global. Un nuevo CEO, elegido el mes pasado desde las filas de Under Armour, está destinado a ayudar a que la compañía vuelva a la senda del crecimiento. Patrik Frisk, presidente de Under Armour desde 2017, tomará las riendas el 1 de enero.