Evergrande Group, el segundo desarrollador inmobiliario en China, está al borde de un default, que podría tener repercusiones en el sector financiero, aunque especialistas descartan que alcance la magnitud del colapso de Lehman Brothers.

Evergrande informó en un comunicado que para aliviar los problemas de liquidez, mantiene conversaciones con posibles inversionistas para poner en venta cierto porcentaje de participación de los socios y otros activos.

La firma es la desarrolladora inmobiliaria más endeudada del mundo, con pasivos por 88,000 millones de dólares hasta el segundo trimestre del año, según la firma The China Guys (TCG).

La empresa reportó en el 2020 que enfrentaría vencimientos de deuda por 52,000 millones de dólares en este año.

“El gobierno chino informó que Evergrande no pagará los próximos intereses que vencen este lunes”, escribió Luis Gonzali, codirector de Inversiones de Franklin Templenton, en su cuenta de Twitter.

“En lo que resta del año, Evergrande tiene que pagar 669 millones de dólares en intereses relacionados a bonos, y su próxima amortización es en marzo por 7,400 millones de dólares”, agregó.

Para Mark Williams, economista jefe para Asia de Capital Economics, “el desplome de Evergrande sería la prueba más grande a la que se ha enfrentado el sistema financiero de China en años”.

Dijo que aunque los mercados no parecen preocupados por el potencial contagio financiero en este momento, ello podría cambiar en caso de un incumplimiento a gran escala, aunque el Banco Popular de China intervendría con apoyo de liquidez si los temores se intensificaran.

“Aunque existe la posibilidad de un default para China, la tenencia de extranjeros se limita a 19,000 millones de dólares, por lo que a nivel global se espera que el impacto sea poco relevante”, dijo Banorte Casa de Bolsa en un análisis.

Evergrande fue degradada por Fitch Ratings (a 'C', desde 'CCC’) y por Moody’s (Ca desde Caa1) a grado especulativo.

Evergrande cotiza en Hong Kong, este año sus acciones han perdido 82%. Pero desde el 11 de agosto y hasta el cierre del viernes su caída ha sido de 58.45 por ciento.