Queridos amigos: el viernes pasado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) volvió a sorprender con sus números en el reporte sobre oferta y demanda a noviembre, y no cabe duda, los mercados reaccionaron en tónica negativa, haciendo que los precios de los granos simplemente se pintaran de rojo.

En el lado del maíz, el consenso del mercado estuvo especulando las dos últimas semanas en que el USDA iba a incrementar el número a la producción; sin embargo, para el martes pasado ya había quien decía que el USDA volvería a recortar producción para ubicarla en 269.99 millones de toneladas contra los 271.94 del mes anterior y que los rendimientos se quedarían en 7.66 toneladas/hectárea; sin embargo, éstos subieron a 7.68 toneladas y la producción se elevó a 272.43 millones de toneladas.

Como se imaginarán, subieron los inventarios finales a 16.43 millones de toneladas, es decir, poco más de 700,000 toneladas para Estados Unidos. Como podrán apreciar, lo bajista del asunto es que en vez de haber menos, ahora hay más maíz.

Siendo honestos, la situación sigue estando complicada por el lado de la oferta, y esto es lo que hizo que de inicio, y a pesar de ser un reporte bajista, el mercado arrancara con alzas de 3.9 dólares por tonelada, pero el consumo y la desaceleración económica a nivel global están pesando fuerte en el ánimo de los fondos de inversión que ya no le ven mucho más espacio para obtener buenos rendimientos en el precio del maíz y ya hay más de uno que opina, nosotros incluidos, que la balanza se puede inclinar del lado bajista.

Al final del día, el maíz cerró con bajas modestas de entre 0.50 y 1.50 dólares/tonelada.

En el caso de la soya, el reporte fue bajista, ya que arrojó producciones de 80.86 millones de toneladas contra los 77.84 millones que reportó el mes anterior.

Sin duda, la soya se repuso en rendimiento y en consecuencia hay más inventarios finales, lo que significó que la oleaginosa se desplomara más de 17 dólares/tonelada a plazo de noviembre.

En resumen: Si bien es cierto que hoy nos enfrentamos a cosechas menores como consecuencia de la peor sequía en 50 años y los inventarios finales se ven apretados, tanto en maíz, soya y trigo, el mundo se está desacelerando económicamente de manera muy rápida, y aunque Obama se ve muy contento por la reelección, la verdad es que se sacó la rifa del tigre y tiene escasos dos meses para arreglar el asunto del precipicio fiscal al que se enfrentará a partir del primero de enero del 2013.

Sea cual sea el resultado de esta negociación, no cabe duda que se le tendrá que recortar al gasto y/o incrementar impuestos, por que Estados Unidos ya no puede seguir manteniendo déficits de más de un trillón de dólares anuales.

Todo lo anterior es ¡recesivo! A menor crecimiento económico, menor consumo, por lo tanto mayores inventarios de granos y precios a la baja.

Para sumarle a la tormenta perfecta, los fondos de inversión tienen enormes posiciones largas o compradoras que equivalen a 35.6 millones de toneladas, y que en cualquier momento pueden decidir salirse haciendo al mercado caer en cascada.

Por lo pronto, hoy todavía hay buenos precios y lo que se necesita urgentemente es que el gobierno federal libere el PARMIF para el ciclo OI y los agricultores puedan empezar a tomar sus coberturas. Los mercados no esperan.?

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados.

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