Las tensiones provenientes del conflicto entre Rusia y Ucrania se han convertido en una de las principales preocupaciones para los mercados en las últimas jornadas. Si bien la situación pareciera estar aplacándose, aún es incierto evaluar este tipo de escenarios complejos que involucran a una amplia cantidad de variables y posibilidades, por lo que posiblemente siga estando en el candelero en los próximos meses.

Existen diferentes formas para proteger el portafolio de hechos como estos o, incluso, obtener considerables ganancias, en función del desarrollo que vayan teniendo las noticias en el corto y mediano plazo.

Rusia exportó cerca de 160,000 millones de metros cúbicos de gas natural a Europa durante el año pasado, un 25% de la demanda total de la región y la mitad de ellos los trasladó a través de gasoductos que atraviesan Ucrania.

Por lo tanto, su provisión es una cuestión central dentro de esta problemática. El precio de este commodity está reaccionando en forma pronunciada ante las diferentes noticias que se conocen día a día respecto al conflicto.

Una buena alternativa para posicionarse al respecto es a través de contratos a futuro de gas natural, que permiten un elevado nivel de apalancamiento, lo que implica que se pueden tomar posiciones grandes utilizando montos de capital pequeños.

Este commodity de por sí es uno de los más volátiles, lo que se ve exacerbado en tiempos de incertidumbre política y militar. Esto puede ser una fuente de oportunidades en contextos como el actual, pero también implica la necesidad de un control de riesgos, especialmente en caso de posiciones bajistas, ya que las subidas pueden ser muy pronunciadas si llegara a producirse un recrudecimiento del conflicto.

Por eso, es conveniente utilizar un stop loss cuando se opera en esta clase de contratos. Estos cotizan las 24 horas de lunes a viernes y tienen un elevado nivel de liquidez, por lo tanto, se pueden mantener órdenes automáticas para proteger las posiciones cuando el operador no se encuentre al frente de la plataforma.

Sin embargo, también hay que ser cautelosos durante los fines de semana, cuando los mercados están cerrados y su cotización puede fluctuar en forma abrupta y haber diferencias entre el cierre de una semana y la apertura de la siguiente en caso de que se produzcan novedades sobre el tema.

El contrato continuo del gas natural (NGc1) ha mostrado subidas pronunciadas en los primeros dos meses de 2014, aunque en los últimos días ha tenido un descanso ante las declaraciones del presidente ruso, Vladimir Putin, sobre que priorizará una solución no militar al conflicto.

Sin embargo, los precios se encuentran todavía en niveles de soporte clave cerca de los 4.75 - 5 dólares. Una ruptura por debajo de allí podría generar caídas adicionales hacia los 4, que actuaron como soporte a principios de enero. En cuanto al alza, la zona de los 5.50 se transformó en resistencia a fines de enero y podrían ser un primer objetivo ascendente.

Otra posibilidad a tener en cuenta en el mercado de futuros es operar con el VIX (VXc1), el índice que mide la volatilidad implícita en los precios de las opciones. Cuando aumenta la incertidumbre en los mercados, tiende a moverse al alza y su contrato suele aumentar en caso de complicaciones adicionales en el escenario geopolítico.

A diferencia de los del gas natural, sirve para proteger una cartera ante diferentes tipos de riesgo. Si el temor es una recesión global o una crisis financiera, por ejemplo, el precio del commodity tendería a bajar ante la menor demanda esperada, sin embargo, el del Vix aumentaría.

Además, una posición en este índice no está influenciada por cuestiones propias y puntuales del mercado del gas natural, como por ejemplo las fluctuaciones climáticas o los niveles de producción, y en ese sentido brinda una cobertura más directa al portafolio.

Para quienes prefieren tomar posiciones en acciones, el ETF con mayor liquidez para replicar lo que ocurre en la Bolsa de Moscú es el Market Vectors Rusia ETF (RSX). Si bien la mayoría de los mercados tienden a la baja ante las malas noticias sobre esta crisis, los activos rusos suelen caer virulentamente.

Esto implica que este instrumento reacciona en forma pronunciada cuando se incrementan los temores sobre una escalada en la intensidad del conflicto, por lo tanto, en el contexto actual, su volatilidad descendente tiende a ser mayor que al alza.

Ya sea mediante posiciones de venta en corto en el mercado accionario o, aún más sencillo, tomando una igual con CFDs, puede realizarse una apuesta bajista que tendrá el efecto de compensar las caídas en otros activos en caso de que la situación entre ambos países empeore.

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