Las acciones de la minera canadiense Bear Creek cayeron hasta 10% este miércoles debido a que los indígenas volvieron a movilizarse en contra de la minería en el sur del Perú, donde la compañía desarrolla su proyecto de plata Santa Ana.

Los títulos bajaron hasta 4.92 dólares canadienses en la bolsa de Toronto, pero luego recortaron sus pérdidas a 3%, a 5.31 dólares canadienses.

Bear Creek ha perdido casi 45% de su valor desde el 1 de enero, cuando los papeles se negociaron en 9.70 dólares.

Los manifestantes retomaron el control de las autopistas este miércoles en la región de Puno, a unos 1,385 kilómetros de Lima, luego de suspender las protestas antes de las elecciones presidenciales del domingo en el país.

Los manifestantes, la mayoría de ellos indígenas Aymara que temen por los efectos contaminantes de la minería, exigen la suspensión de todas las actividades mineras en la región.

Andrew Swarthout, presidente ejecutivo de Bear Creek, dijo que es frustrante que su proyecto se relacione con la potencial contaminación de lagos locales, incluyendo el Lago Titicaca, que se ubica entre Perú y Bolivia.

"Santa Ana es una instalación que no vierte residuos, por lo que no puede contaminar nada", precisó.

"No sólo eso, está ubicada en una cuenca diferente. Así que aunque hubiera contaminación, no iría al sistema del Lago Titicaca", agregó.

La semana pasada, el Ministerio de Energía y Minas de Perú suspendió una evaluación sobre el impacto social y ambiental de Santa Ana hasta mayo del 2012.

El Gobierno también intentó calmar las protestas prometiendo convertir una parte de las tierras en Puno en una reserva natural.

Bear Creek planeaba iniciar la producción de su mina de plata en el 2012.

Swarthout dijo además que tan pronto como asuma el nuevo Gobierno del presidente electo, Ollanta Humala, la compañía buscará iniciar un diálogo sobre los permisos para operar.