Desde la segunda mitad de febrero a la fecha el peso mexicano ha estado intentando romper el promedio móvil de 50 días a la baja cercano a las 13.21 unidades por dólar, el cual será clave para extender el fortalecimiento de la moneda azteca.

Ayer, la publicación de los datos de la encuesta ADP del empleo y el ISM de servicios en los Estados Unidos por debajo de lo esperado mantuvieron movimientos erráticos entre los inversionistas, que aún esperan el reporte laboral del próximo viernes, el cual podría definir un rompimiento de la consolidación.

En Europa se tuvieron buenos datos del PMI de servicios de Markit y sumaban confianza a los mercados, además de las ventas minoristas y un PIB en línea con las previsiones.

Por otra parte, la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, dijo que hará lo que pueda para impulsar a la economía, que está marchando muy por debajo de los objetivos del banco central, y mantiene la confianza sobre la moneda local.

En este contexto, la divisa mexicana se desenvolvió a lo largo de la jornada con baja volatilidad negociándose entre 13.22 – 13.28 unidades por dólar, para terminar con una ganancia de 3.70 centavos en 13.235 pesos según Banxico.

Análisis Técnico

El cierre de la moneda mexicana por debajo de 13.27 unidades por dólar acabó reactivando el escenario de apreciación que pone como nuevos objetivos el 13.21, mismo podría habilitar nuevos objetivos si logra cruzar dicho nivel para extender su fortalecimiento a la zona de 13.14 a 13.02. Sólo un cierre sobre 13.28 reactivaría las señales alcistas para el dólar, habilitando los objetivos a 13.40-13.60, por lo que aún sugiere precaución.

*Analista de Divisas, MetAnálisis

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