Tras ser declaradas dominantes, Televisa y América Móvil (Amx) anticipan un escenario complicado a largo plazo, por la vía de los ingresos y sus utilidades netas; sin embargo, conservan sus notas crediticias actuales que alcanzan grado de inversión.

La agencia calificadora Moody’s mantuvo las notas de A2 para Amx y de Baa1 para Televisa, con perspectiva estable, al considerar que en el corto plazo las dos tendrán margen de maniobra para administrar adecuadamente sus finanzas sin deteriorar su calidad crediticia, a pesar de los cambios regulatorios y de la competencia.

Sin embargo, a largo plazo sí vemos un impacto negativo, a nivel de ventas y márgenes de ganancia, porque Televisa y Amx enfrentarán una competencia más notoria, además de que deberán compartir su infraestructura , refirió Gabriel Vigueras, analista de Moody’s.

El especialista comentó que las nuevas regulaciones acordadas por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) son positivas para empresas pequeñas, tanto de televisión como de telefonía, ya que se beneficiarán de una tarifa más baja de interconexión, además de que podrán ocupar las redes de las compañías grandes.

Por consecuencia, las pequeñas podrán generar ahorros para impulsar su expansión.

Vigueras comentó que todavía falta ver a detalle aspectos de las nuevas normativas, pues actualmente se encuentran pendientes varias especificaciones, como las tarifas que cobrarán las empresas dominantes a sus competidores por el uso de infraestructura y, en el caso de las telefónicas, por el servicio de interconexión.

El viernes pasado, el Ifetel determinó que Amx deberá abrir sus redes a sus competidores, así como revisar sus tarifas de interconexión y eliminar el cobro de roaming nacional.

Televisa deberá compartir su infraestructura, a publicar sus precios por espacios publicitarios, además de que no podrá contratar en exclusiva la transmisión de actividades o espectáculos especiales, entre otras restricciones.

Los precios asimétricos, que todavía no conocemos, darán la pauta sobre el impacto real para dominantes y pequeñas empresas de televisión y telefonía sobre sus negocios y la participación de mercado , comentó el experto.

guadalupe.cadena@eleconomista.mx