El S&P 500 avanzó con fuerza el miércoles y terminó justo por debajo de su récord de cierre establecido en febrero, en un repunte generalizado liderado por las acciones relacionadas con la tecnología.

En las operaciones de la tarde, el referencial superó brevemente su nivel récord de cierre de 3,386.15 unidades del 19 de febrero, antes del inicio de la crisis del coronavirus en Estados Unidos que causó uno de los desplomes más dramáticos en la historia de Wall Street.

El índice avanzó hasta los 3,387.89 puntos. Su récord intradiario de 3,393.52 unidades también se estableció el 19 de febrero.

Pesos pesados como Microsoft Corp, Amazon.com Inc y Apple Inc estuvieron entre los principales impulsores del S&P 500 durante la sesión.

El Nasdaq y el Dow Jones también subieron con fuerza. El Nasdaq fue el primero de los tres principales índices en recuperarse a un máximo histórico en junio. El Dow se mantiene por debajo de su techo de febrero.

Con una temporada de ganancias del segundo trimestre mejor de lo que se temía, los inversores se están preparando para el riesgo que supone una elección presidencial estadounidense muy disputada en noviembre.

También esperan noticias sobre conversaciones por un paquete de estímulos. Un punto muerto en las negociaciones bipartidistas sobre el próximo plan federal para ayudar a decenas de millones de estadounidenses que sufren la pandemia del coronavirus entró en un quinto día, sin que ninguna de las partes esté lista para reanudar las negociaciones.

El Promedio Industrial Dow Jones subió 289.93 puntos, o 1.05%, a 27,976.84 unidades; el S&P 500 ganó 46.66 puntos, o 1.40%, a 3,380.35 unidades y el índice compuesto Nasdaq sumó 229.42 puntos, o 2.13%, a 11,012.24 unidades.

Las acciones de Tesla Inc escalaron 13.1%, en uno de los mayores impulsos para el Nasdaq, después de que anunció que dividirá sus papeles por cinco a fines de hacerlos más accesibles a empleados e inversores.

Datos divulgados el miércoles mostraron que los precios al consumidor de Estados Unidos aumentaron más de lo esperado en julio, aunque es probable que el alto desempleo mantenga la inflación bajo control, lo que permitirá a la Reserva Federal continuar inyectando dinero a la economía.

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