La atribulada cadena española de supermercados DIA perdió 352.6 millones de euros y que sus ingresos bajaron en 2018, añadiendo que iniciará un proceso de despido colectivo que afectaría a 2,100 empleos.

DIA planea una ampliación de capital de 600 millones de euros, la que es necesaria para revertir su situación. Su director financiero, Enrique Weickert, dijo que pretende completarla antes de la publicación de los resultados del primer trimestre, en torno a mediados de abril.

La empresa ha perdido cuota de mercado en España, donde su modelo de bajo costo floreció durante la recesión económica. Ahora pasa dificultades ante competidores como las alemanas Aldi y Lidl, y el español Mercadona.

DIA fue objeto de una OPA por parte de su principal accionista esta semana.

La empresa rechazó este viernes hacer comentarios sobre la oferta del magnate ruso Mijail Fridman, que posee actualmente un 29% a través del vehículo de inversión LetterOne (L1). L1 ofreció el martes comprar toda la empresa valorándola en algo más de 400 millones de euros.

La capitalización bursátil de DIA era de algo más de 450 millones de euros a mediodía del viernes.

Tras la oferta, DIA recordó que sus acreedores habían mostrado su apoyo a una extensión de los vencimientos de deuda hasta 2023, siempre que se realizara una ampliación de capital de 600 millones de euros. Sin embargo, L1 condicionó su oferta a que no se amplíe capital antes de la conclusión de la OPA.

DIA destacó que estudiará la oferta de L1, pero que está preocupada sobre la viabilidad de la estrategia de refinanciación.

El beneficio operativo (EBITDA) ajustado de DIA bajó un 25% a 385 millones de euros en 2018, en línea con sus previsiones de entre 350 y 400 millones de euros, sin tener en cuenta el impacto de la inflación en Argentina. La empresa ofreció esas previsiones en octubre, tras realizar tres alertas sobre ganancias. 

erp